
Dos días antes de que la humanidad zarpara a la Luna y mientras The Beatles se encontraba en las sesiones de grabación de Abbey Road, su último álbum de estudio, quizá el más brillante también, el 14 de julio de 1969 comenzó uno de los conflictos más breves pero más sanguinarios de América Latina: la Guerra del Futbol, también conocida como la Guerra de las 100 horas, enfrentamiento armado entre El Salvador y Honduras que dejó miles de muertos y marcó el rumbo político de Centroamérica.
A 57 años del inicio del conflicto, el episodio sigue siendo recordado por el nombre con el que pasó a la historia, dado que aconteció en las eliminatorias del primer Mundial en México, el de 1970. Casi seis décadas después, el mismo país vive otra Copa del Mundo de la FIFA.
Sin embargo, para el periodista polaco Ryszard Kapuściński, el futbol no fue la causa real de la guerra, sino el detonante mediático de un conflicto originado por tensiones migratorias, agrarias, económicas y políticas acumuladas durante años.
¿Por qué se llamó Guerra del Futbol?
El nombre surgió porque la guerra estalló apenas unas semanas después de los partidos eliminatorios rumbo al Mundial de México 1970 entre las selecciones de Honduras y El Salvador.
Los encuentros, disputados en junio de 1969, estuvieron marcados por un ambiente de violencia, nacionalismo y agresiones entre aficionados, pero investigaciones históricas coinciden en que el enfrentamiento militar tuvo raíces mucho más profundas.
Entre los principales factores se encontraban la expulsión de miles de migrantes salvadoreños de Honduras, los conflictos por la tenencia de la tierra, la presión demográfica en El Salvador y las tensiones derivadas del Mercado Común Centroamericano.
El Salvador eliminó a Honduras en una histórica serie de desempate de las eliminatorias rumbo al Mundial. Después venció a Haití en otra serie y consiguió su primera clasificación a una Copa del Mundo.
La Guerra del Futbol dejó alrededor de 3 mil muertos, miles de heridos y provocó el desplazamiento de unos 300 mil salvadoreños, convirtiéndose en uno de los conflictos más graves de Centroamérica durante la Guerra Fría, según la Encyclopaedia Britannica.
Cronología que llevó a la Guerra del Futbol
Aunque el conflicto es conocido como la Guerra del Futbol, la guerra no comenzó el día del partido.
El encuentro de desempate rumbo al Mundial de México 1970 se jugó el 26 de junio de 1969 en el Estadio Azteca y, 18 días después, el 14 de julio, El Salvador inició la ofensiva militar contra Honduras.
Para entonces, ambos países ya habían roto relaciones diplomáticas y acumulaban semanas de tensión por conflictos migratorios, agrarios y políticos.
Así fueron los hechos
- 8 de junio de 1969: Honduras derrotó 1-0 a El Salvador en Tegucigalpa.
- 15 de junio: El Salvador ganó 3-0 en San Salvador.
- 26 de junio: Se disputó el partido de desempate en el Estadio Azteca de la Ciudad de México. El Salvador ganó 3-2 en tiempo extra y ese mismo día rompió relaciones diplomáticas con Honduras.
- 14 de julio: 18 días después del partido de desempate, El Salvador lanzó la ofensiva militar contra Honduras, iniciando la llamada Guerra del Futbol.
En México 70, El Salvador quedó ubicado en el Grupo A junto con México, Bélgica y la Unión Soviética.
Su debut fue complicado: perdió 3-0 ante Bélgica, luego cayó 4-0 frente al anfitrión México en el Estadio Azteca y cerró con derrota 2-0 ante la Unión Soviética, por lo que fue eliminado sin sumar puntos ni marcar goles.

Así informó la prensa mexicana el inicio de la guerra
Los periódicos mexicanos dieron amplia cobertura al conflicto prácticamente desde las primeras horas.
Uno de los ejemplos más representativos es la portada de El Informador, publicada el 15 de julio de 1969, un día después del inicio de las hostilidades. El diario jaliscience abrió su primera plana con un enorme titular:
“Bombardea El Salvador Varias Ciudades Hondureñas”.
En la misma edición, consultada por CRÓNICA en la Hemeroteca Nacional de la UNAM, también destacó:
- “Al parecer comenzó ya la guerra”, donde informaba sobre los bombardeos salvadoreños contra distintas ciudades hondureñas y el clima de incertidumbre que existía en la región.
- “Que intervenga la OEA le pide Honduras”, reflejando el llamado urgente del gobierno hondureño para que la Organización de los Estados Americanos actuara como mediadora.
- Además, la portada publicó la “Resolución de la OEA sobre el conflicto Salvador-Honduras”, evidencia de que desde el primer día la crisis ya era considerada un problema continental.
La guerra, curiosamente, compartió espacio con otra noticia histórica: la misión Apolo 11, cuyo despegue hacia la Luna estaba previsto para el día siguiente, el 16 de julio de 1969, con Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins compartiendo la primera plana con los sucesos de Centroamérica.

Un conflicto que duró apenas cinco días
Las hostilidades comenzaron la tarde del 14 de julio de 1969, cuando fuerzas salvadoreñas lanzaron una ofensiva aérea y terrestre sobre territorio hondureño.
El enfrentamiento se prolongó hasta el 18 de julio, cuando la Organización de los Estados Americanos (OEA) logró impulsar un alto al fuego.
Aunque el cese de hostilidades fue relativamente rápido, las consecuencias humanas fueron devastadoras: miles de personas murieron o resultaron heridas y cientos de miles de salvadoreños fueron desplazados o expulsados de Honduras.
La paz definitiva no llegó sino hasta la firma del Tratado General de Paz de 1980, mientras que las diferencias fronterizas fueron resueltas años después por la Corte Internacional de Justicia.
¿Por qué ocurrió la Guerra del Futbol?
El periodista y escritor polaco Ryszard Kapuściński, uno de los corresponsales de guerra más reconocidos del siglo XX, popularizó internacionalmente el término “La guerra del fútbol” tras cubrir el conflicto para la agencia PAP, de su natal Polonia.
En su libro La guerra del fútbol (1978), explicó que el nombre era engañoso, pues el enfrentamiento no fue provocado por un partido, sino por profundas tensiones sociales, económicas y políticas que llevaban años acumulándose entre El Salvador y Honduras.
Para Kapuściński, el futbol únicamente actuó como el detonante de una crisis que ya era inevitable.

En sus crónicas, Kapuściński describió una región marcada por la pobreza, la desigualdad y el nacionalismo exacerbado, donde los encuentros eliminatorios rumbo al Mundial de México 1970 fueron utilizados para avivar el resentimiento entre ambas naciones.
El reportero polaco, también autor de El Emperador, que habla sobre la caída del régimen de Haile Selassie en Etiopía, sostuvo que reducir el conflicto a una rivalidad deportiva simplificaba en exceso una guerra que dejó miles de víctimas y evidenció problemas estructurales, como los conflictos por la tierra, la migración y la disputa política en Centroamérica.