
La polémica ley promovida en Perú para excluir de la justicia común a policías y militares que cometan delitos durante el ejercicio de su función entró este martes en vigencia con el rechazo de las organizaciones defensoras de los derechos humanos, que ven un mecanismo de impunidad para agentes estatales responsables de muertes.
La norma, impulsada por el presidente del Parlamento, el fujimorista Fernando Rospigliosi, salió publicada este martes en el diario oficial El Peruano, ocurre un día después de que un policía matará a un niño de ocho años delante de su madre, luego de que volcara el mototaxi en el que viajaban, un crimen que ahora pasará a ser investigado en tribunales castrenses, con un largo historial de crímenes contra la población que han quedado en la impunidad, desde los tiempos del fallecido presidente Alberto Fujimori, condenado a crímenes de lesa humanidad bajo su gobierno autoritario.
Organizaciones como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) y Amnistía Internacional (AI) han alertado de manera sucesiva sobre la situación de impunidad que puede crearse con estas leyes para responsables de delitos de lesa humanidad en el país, principalmente por agentes de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas.
“¿Por qué disparaste?”
La entrada en vigor de la ley coincide con el último escándalo por “gatillo fácil” de la policía en Perú, con el confuso incidente de la muerte de un niño en la periferia de Lima.
Como relata “El País”, los hechos ocurrieron el domingo, cuando un mototaxi vuelca en una avenida al norte de Lima. Dentro va una madre con Junior, su hijo de ocho años. La madre se ha hecho unos raspones en la cara, pero se tranquiliza al ver que su niño se encuentra bien. Una patrulla llega a la escena y piden al conductor sus documentos y que pase el dosaje etílico. El sujeto está borracho e increpa a los agentes. Uno de los policías saca su arma y dispara. El video no permite ver con exactitud adónde apuntó, pero Junior, que estaba al lado de su madre, se desploma. El disparo le ha dado en la cabeza. “¿Qué has hecho? ¿Por qué disparaste?”, le reclama la madre, llorando.
Junior fue trasladado al hospital más cercano en la provincia de Huaura, pero por la gravedad de sus heridas fue derivado a un centro especializado en Lima, donde murió. Como ha contado su madre, con la voz entrecortada, ambos regresaban a su casa luego de pasar este domingo en una feria. Un vecino se ofreció a hacerles el servicio. “¿Qué necesidad tenía de disparar? Yo estaba en la vereda. Yo le he reclamado [al policía], pero no me decía nada. No entiendo por qué le cayó a mi hijo”, declaró la madre entre sollozos.
El agente que disparó ya ha sido detenido, pero con la nueva ley, el caso, que ha causado conmoción nacional, pasará seguramente a la jurisdicción castrense, donde se acumulan desde hace años miles de delitos parecidos al del crimen de Junior.