
El exrepresentante comercial de Estados Unidos durante el primer mandato de Donald Trump, Robert Lighthizer, se pronunció a favor de mantener la continuidad del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá).
Advirtió que provocar una crisis o un deterioro económico en territorio mexicano resultaría contraproducente para los propios intereses de Washington.
¿Por qué cancelar el T-MEC sería un error estratégico según Lighthizer?
Lighthizer sostuvo que romper el pacto trilateral generaría costos políticos y económicos desproporcionados frente a cualquier beneficio.
Destacó que ambas naciones comparten lazos geográficos, culturales y migratorios que obligan a procurar una prosperidad mutua.
“A diferencia de la mayoría de los países del mundo, tenemos un interés directo en la prosperidad de México. Paralizar la economía mexicana también sería muy malo para Estados Unidos”, afirmó.
Asimismo, expresó un panorama optimista sobre la próxima revisión del tratado.
Elogió la capacidad de los negociadores involucrados, mencionando al titular de la USTR, Jamieson Greer, y al secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, e incluso destacó a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien calificó como una de las líderes mexicanas más inteligentes del mundo.
¿Qué cambios busca Estados Unidos en la revisión del tratado?
Pese a respaldar el acuerdo, Lighthizer enfatizó la necesidad de aplicar modificaciones para reducir el abultado déficit comercial que mantiene Estados Unidos con México.
Desde la perspectiva estadounidense, la clave de la negociación debe centrarse en dos ejes prioritarios:
Incrementar tanto el porcentaje de contenido regional como el de insumos fabricados en EE. UU. dentro de las manufacturas producidas en Norteamérica.
Revisar el criterio de transformación sustancial para evitar que productos exportados desde México incorporen una alta proporción de componentes provenientes de China.
Aun así, reconoció que la relocalización de empresas de Asia a México resulta beneficiosa para la región, si una planta sale de China y se instala en México, el déficit con México aumenta y el de China disminuye. Eso sí está en el interés de Estados Unidos.