
Las autoridades de Guatemala mantienen una estrecha vigilancia sobre el Volcán de Fuego luego de que este martes 4 de agosto registrara una nueva fase eruptiva de alta intensidad, lo que obligó a emitir alertas, realizar evacuaciones preventivas y reforzar las medidas de protección para las poblaciones cercanas.
¿Qué pasó con la erupción del Volcán de Fuego en Guatemala?
De acuerdo con los reportes oficiales del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) y de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, la actividad del coloso aumentó de forma significativa durante las últimas horas, con explosiones continuas, emisión de lava, flujos piroclásticos y una intensa columna de ceniza que alcanzó varios kilómetros de altura y se desplazó hacia comunidades cercanas.
Ante este escenario, el Sistema CONRED declaró alerta naranja, el segundo nivel más alto antes de una emergencia máxima, con el objetivo de fortalecer la coordinación entre las instituciones encargadas de la respuesta y proteger a la población ubicada en las zonas de mayor riesgo. Las autoridades también pidieron evitar el acercamiento al volcán y a las barrancas por donde podrían descender flujos piroclásticos o lahares.
¿Por qué ordenaron evacuaciones de personas tras la erupción del Volcán de Fuego en Guatemala?
Como parte de las acciones de prevención, CONRED ordenó la evacuación de las comunidades de El Porvenir y Las Lajitas, ubicadas en las faldas del Volcán de Fuego. Las familias fueron trasladadas a albergues temporales mientras continúa el monitoreo de la actividad volcánica y se evalúa la evolución de la erupción.
Asimismo, las autoridades suspendieron las clases presenciales en municipios cercanos al volcán y cerraron de manera preventiva la Ruta Nacional 14, una de las principales vías de comunicación de la zona, debido al riesgo que representan la caída de ceniza y el posible descenso de material volcánico.
¿Qué significa esta fase de alerta por el Volcán de Fuego?
INSIVUMEH informó que la fase eruptiva genera fuentes de lava, explosiones constantes y densas columnas de ceniza que pueden afectar la calidad del aire y reducir la visibilidad en distintas comunidades. Además, existe el riesgo de que se produzcan flujos piroclásticos, mezclas de gases, ceniza y fragmentos de roca a muy alta temperatura que descienden rápidamente por las laderas del volcán, considerados uno de los fenómenos más peligrosos durante una erupción.