
El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, inició este domingo su campaña para las elecciones presidenciales en Brasil con la promesa de tratar a los narcotraficantes como “terroristas”, paso previo para una posible intervención militar estadounidense en el mayor país latinoamericano, como ya ha logrado Donald Trump en países como Colombia y Ecuador, tras la llegada al poder de los líderes ultraderechistas Abelardo de la Espriella y Daniel Noboa, respectivamente.
“Voy a recuperar la soberanía de Brasil. Voy a tratar a (las bandas) PCC (Primeiro Comando da Capital), Comando Vermelho (CV) y a las milicias (paramilitares) como organizaciones terroristas”, prometió en su primer mitin en Copacabana, en Río de Janeiro, en línea con la estrategia de Trump, que busca la bendición de los gobiernos latinoamericanos para intervenir en su país en caso de que lo considere necesario.
“Aliado con el crimen o incompetente”
Según denunció el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro: “En el actual Gobierno izquierdista, los fusiles siguen entrando por la frontera con Bolivia, al igual que las drogas, que van a parar a Río y al Amazonas. No tiene control, o está aliado con el crimen organizado o es muy incompetente”.
Durante su discurso también defendió con vehemencia el legado de su padre Jair Bolsonaro, actualmente inhabilitado, condenado por la Corte Suprema y en prisión domiciliaria por tramar un golpe de Estado contra Lula da Silva tras perder las elecciones de 2022.
También afirmó que el exmandatario es un “hombre honesto” que “nunca fue una amenaza para la democracia, sino todo lo contrario, fue el último obstáculo para que el país no se convirtiera en una dictadura”.
A diferencia de Lula, que en su primer mitin no mencionó directamente a su principal adversario de los 13 candidatos presidenciales, Flávio Bolsonaro lanzó duros ataques contra Lula da Silva, al que acusó de “endeudar” a los brasileños, “pelear con países que están a 10.000 kilómetros de distancia”, en alusión a las críticas del presidente brasileño contra Israel por el genocidio en Gaza, y “dejar de lado la lucha contra el crimen organizado”.
En este contexto, se posicionó como el candidato que enfrentará el sistema político “podrido” de Brasilia y adelantó que, si gana los comicios, aplicará un “tijeretazo” para reducir impuestos y la burocracia.
“Soy el único candidato que tiene credibilidad para rescatar la credibilidad de Brasil ante el mundo”, aseguró.
Flávio Bolsonaro, abogado de 45 años, abrió su campaña electoral sobre un tráiler en la playa de Copacabana. El senador apareció poco antes del mediodía mascando chicle y vestido con una camiseta amarilla que llevaba el mensaje “Brasil es mi partido” en letras verdes.
Por debajo llevaba un chaleco antibalas debido a las múltiples amenazas de muerte que viene recibiendo, de acuerdo con sus asesores.
Según la última encuesta electoral de Quaest, publicada el viernes, el aspirante de la extrema derecha parte con una ligera desventaja con respecto a Lula, que hoy empezó su campaña también en su cuna política, el municipio de São Bernardo do Campo, a las afueras de São Paulo.
Sin embargo, en un eventual balotaje o segunda vuelta, ambos aparecen empatados técnicamente, ya que Lula da Silva obtendría un 43% y Flávio Bolsonaro, un 40%.
El senador estuvo acompañado por su candidato a vicepresidente, el exfiscal Alfredo Gaspar, su esposa Fernanda Bolsonaro y por diversos correligionarios, que reivindicaron el legado del Gobierno de Jair Bolsonaro, atacaron a la izquierda “asquerosa” y defendieron los valores de la familia tradicional (con información de EFE).