
En la mente imperialista y megalómana de Donald Trump, el Ejército estadounidense es invencible y puede tomar lo que se le ocurra al presidente, ya sea el canal de Panamá, Canadá, Groenlandia o el estrecho de Ormuz, tras aniquilar, en este caso, a la Guardia Revolucionaria iraní. Nada de esto ha ocurrido, pero se vale soñar, y qué mejor medio que su propia red social.
Este lunes apareció muy temprano su último mensaje, que consiste en un burdo mapa del estrecho de Ormuz, controlado geográficamente por Irán al norte y Omán al sur, con la inscripción en colores patrióticos: «Nuevo Territorio de EU».
Ya el pasado viernes, el mandatario republicano aseguró que se planteaba anexionar el estrecho de Ormuz a EU tras culminar una derrota de Irán, la cual en seis meses ha proclamado numerosas veces, pero que nunca llegó.
«Después de que terminemos de derrotar a Irán, que está siendo derrotado muy gravemente, muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos, en esencia. Tenemos un bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros queramos que pase», declaró en un mitin celebrado en Long Island (Nueva York).
La realidad, una vez más, es otra. Irán ha demostrado no solo su capacidad de resistir los bombardeos masivos de EU, sino que puede atacar cualquier base de EU en los países del golfo Pérsico, así como instalaciones petroleras de los ricos emiratos árabes de la región. Pero, sobre todo, ha humillado a Washington haciéndoles saber quién controla el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo que consume el mundo.
Presión sobre el petróleo
La prueba es que por esa estratégica vía marítima no pasan petroleros sin la autorización previa de Teherán, lo que mete presión al barril de petróleo, que sigue escalando en el precio.
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió la jornada de este martes con una subida del 0,86%, hasta los 85,23 dólares el barril, a medida que se difuminan las perspectivas de un acuerdo para poner fin a la guerra.
El lunes venció el plazo de 60 días que se dieron EU e Irán con la firma de un memorando de entendimiento el pasado 17 de junio, que declaraba el «cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes», como parte de un proceso para negociar el fin de la guerra en Oriente Próximo.
“Ormuz lo entregó Dios al pueblo iraní”
El intento anexionista de Trump sobre el estrecho fue respondido con dureza por Teherán.
El jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, reivindicó el control de Ormuz por parte de Teherán como una de las condiciones para poner fin a la guerra y calificó esa vía marítima como una “capacidad geopolítica concedida por Dios al pueblo iraní”.
“Ormuz no puede ser tomado por la fuerza, por un tuit, un portaaviones, una orden o un discurso electoral”, advirtió.