
Estados Unidos y Canadá están a punto de fumar la pipa de la paz comercial, luego de que ambos líderes, el presidente Donald Trump y el primer ministro Mark Carney, anunciaran que no entrarán en vigor la nueva tanda de aranceles que impuso el republicano y que se darán tres días para ultimar un acuerdo “justo” para ambas partes.
“Tuve una conversación muy buena con el primer ministro anoche y hemos llegado a un acuerdo con Canadá. Como saben, hoy iban a entrar en vigor aranceles generalizados del 50 % contra Canadá; ellos llamaron ayer y aceptaron los puntos que nosotros exigíamos. Es un acuerdo muy justo para ambas partes”, afirmó el mandatario a periodistas durante un acto en la Casa Blanca.
“Cedimos un poco”: Trump
Trump dijo que Canadá ha accedido a eliminar los aranceles a los agricultores estadounidenses, aunque no especificó qué sectores agrícolas concretos se beneficiarían, aunque todo apunta a que se trata del poderoso sector lácteo canadiense. Al preguntársele si Estados Unidos también reducirá algunos de los aranceles que ha impuesto a Canadá, respondió que “un poco”.
Aunque Trump reconoció que “todo está sujeto a la formalización de los documentos”, confió en que habrá un acuerdo definitivo con el país vecino para no implementar esas imposiciones aduaneras, consideradas hasta por Ottawa como un “chantaje”.
“Creo que es un acuerdo muy bueno para ambas partes. Es excelente para nuestros agricultores; ya no se verán perjudicados, ya que Canadá les estaba causando un gran daño”, insistió Trump.
“Canadá sale reforzada”
Por su parte, Carney confirmó que sus enviados están a punto de concluir un acuerdo comercial con EU que “reforzará la posición canadiense al garantizar mejores condiciones” a los principales sectores estratégicos del país. Aunque el gobierno liberal canadiense no especificó las mejoras logradas, la prioridad desde el inicio de las negociaciones para la renovación del T-MEC, que comenzaron en julio, ha sido que Washington elimine o reduzca al mínimo los aranceles sobre su acero, aluminio, automóviles y madera.
“Canadá inició estas conversaciones con las mejores condiciones comerciales generales”, declaró Carney, exjefe del Banco de Inglaterra y muy activo en la búsqueda de nuevos mercados para no depender tanto de Estados Unidos. “Ahora avanzamos hacia un acuerdo que refuerza esa ventaja de Canadá, entre otras cosas al garantizar las mejores condiciones en cada uno de los sectores estratégicos más importantes del país y aportar una mayor certidumbre sobre nuestra futura relación comercial”, agregó.
En una publicación en X, Carney felicitó al representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, y al ministro de Comercio canadiense, Dominic LeBlanc, “por el importante progreso” logrado en las negociaciones.
Los negociadores de ambos países se reunieron el miércoles por tercera vez en tres días para cerrar los últimos detalles de un acuerdo de largo alcance que debería ser anunciado.
Tras una reunión de 45 minutos con su homólogo canadiense, Greer señaló que los estadounidenses están “muy satisfechos” con las últimas conversaciones, que su equipo está en fase de revisar la documentación y que iba a “informar al Congreso sobre el contenido de dichos documentos” y a “dialogar con las partes interesadas en Estados Unidos, incluidas empresas y sindicatos”.
“Confiamos en que hemos llegado a un acuerdo que no solo seguirá protegiendo a los trabajadores estadounidenses, los empleos estadounidenses y las cadenas de suministro estadounidenses, sino que también fortalecerá la economía norteamericana”, dijo Greer, en alusión al tercer socio, México.
Chantaje bilateral
Aunque el tratado es trilateral, Trump decidió revisar el acuerdo bilateralmente, desde donde sigue aplicando “chantajes arancelarios” en vez de hacerlo de forma conjunta, de forma diferenciada a cada uno de sus socios.
El último ocurrió este mismo miércoles, cuando el Departamento de Comercio de EU (DOC) emitió un fallo preliminar por supuestas prácticas de dumping contra las exportaciones de fresa mexicana, imponiendo un arancel de hasta 4.83%.
El caso inició tras la demanda de productores del estado de Florida, quienes argumentaron que las “fresas de invierno” mexicanas se comercializan por debajo del valor justo de mercado.
La Secretaría de Economía y el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) rechazaron rotundamente la resolución, señalando que los criterios de EU carecen de base técnica y violan acuerdos del T-MEC y la Organización Mundial del Comercio (OMC).