
La rebelión ciudadana que prendió en toda España tras el desalojo el miércoles de Maricarmen de la casa donde había vivido 71 años en Madrid, está a punto de tumbar al actual Gobierno de Pedro Sánchez, quien este mismo lunes podría anunciar la convocatoria de elecciones adelantadas, informó este domingo el diario El País, según fuentes cercanas a La Moncloa.
Mientras se sucedían manifestaciones en todo el país durante el fin de semana, como la que reunió en Madrid a medio millón de personas para exigir el fin de la especulación inmobiliaria —que ha disparado los precios de la vivienda de alquiler y los desahucios, como el de Maricarmen a sus 87 años—, el presidente Pedro Sánchez se la pasó hablando con los jerarcas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con sus asesores y ministros, y con sus socios de gobierno para tomar la decisión y anunciar “este mismo lunes” el adelanto electoral, en vez de intentar agotar la legislatura y celebrar elecciones en agosto de 2027.
“Sánchez ha meditado estos días la estrategia para responder a la derrota de los decretos de vivienda, pero prácticamente todas las fuentes consultadas apuntan en el mismo sentido: un anuncio de convocatoria este mismo lunes”, señala el diario.
Como recuerda el diario madrileño, el presidente del Gobierno español tiene el poder de adelantar las elecciones, ya sea por decisión propia, porque ha perdido la confianza en el Congreso de los Diputados de los partidos que sostienen su gobierno o porque los partidos de la oposición sacan adelante una moción de censura.
Sánchez, el superviviente
De hecho, Sánchez llegó por primera vez a la Presidencia del Gobierno de España el 1 de junio de 2018 a través de una moción de censura contra el gobierno conservador de Mariano Rajoy, acorralado por un escándalo de corrupción en el Partido Popular (PP), convirtiéndose en el primer líder político en acceder al poder por este mecanismo en la historia de la democracia española.
Tras no lograr aprobar los Presupuestos Generales del Estado, Sánchez convocó elecciones generales para abril de 2019, donde ganó con mayoría simple, por lo que tuvo que buscar el apoyo de Unidas Podemos. En su última victoria, en las elecciones de 2023, tampoco ganó por mayoría absoluta, viéndose de nuevo obligado a aliarse con partidos a la izquierda del PSOE e incluso con EH Bildu, el partido independentista vasco formado por los herederos del brazo político de la banda terrorista ETA.
La decisión de Sánchez de aliarse con EH Bildu le permitió formar de nuevo Gobierno, pero fue considerada por muchos españoles como una “traición”, lo que disparó la popularidad del partido ultraderechista y ultranacionalista español Vox.
Acosado por escándalos de corrupción que salpican incluso a su propia mujer y a su hermano, la crisis migratoria en la frontera sur, y todas las encuestas anunciando una victoria electoral del PP —que podría formar gobierno con Vox—, el estallido de la protesta ciudadana contra los partidos de la oposición que han vetado los decretos de urgencia del gobierno para aliviar la crisis de la vivienda puede ser una ventana de oportunidad para Sánchez de remontar, una vez más, en las urnas.