
El candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro votó este domingo en Río de Janeiro en las elecciones presidenciales de Brasil, con la esperanza de vengar la derrota de su padre Jair Bolsonaro, hace cuatro años, a manos del presidente Lula da Silva.
El hijo primogénito del expresidente Jair Bolsonaro, en prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado contra Lula, vaticinó que puede lograr una victoria en la primera vuelta de las elecciones, ya que notó un “movimiento muy claro” de ascenso en las encuestas de intención de voto, a las que llegó por apenas tres puntos por debajo de Lula, quien llegó a estar siete puntos por arriba del líder izquierdista.
“Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era de atraso”, dijo Bolsonaro a los periodistas, algo afónico por el esfuerzo con la voz en la recta final de campaña. “Brasil no aguanta más”, declaró.
El sondeo de la firma Datafolha, divulgado la noche de este sábado, le da un 45 % al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y un 42 % a Bolsonaro en intención de voto para esta jornada.
Bolsonaro fue el primer candidato presidencial en depositar su voto, tan solo unos 20 minutos después del inicio de la jornada electoral. Acudió vestido con una camisa amarilla clara de manga corta y llevaba un adhesivo en el pecho con el número 22, cifra que le identifica en la urna electrónica.
“Ansioso, pero con confianza”
Desde su prisión domiciliaria en Brasilia, el expresidente Jair Bolsonaro confía en la victoria de su hijo, que abriría paso a un indulto presidencial.
“Mi marido está bien, gracias a Dios. Está un poquito ansioso, pero con confianza”, dijo Michelle a periodistas tras votar en un colegio electoral en Lago Sur, un distrito de alto poder adquisitivo de Brasilia.
Michelle Bolsonaro es candidata a un escaño en el Senado y lidera las encuestas de intención de voto en el Distrito Federal de Brasilia.
Jair Bolsonaro, de 71 años, fue condenado el año pasado a 27 años de prisión por haber tramado un golpe de Estado tras su derrota en las elecciones de 2022 frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
No obstante, por motivos de salud, en marzo pasado la Justicia le autorizó a cumplir la condena en régimen de prisión domiciliaria, en la casa que comparte con su esposa.
El pasado diciembre, el expresidente nombró a su hijo Flávio Bolsonaro como su sucesor y candidato para disputarle la jefatura de Estado a Lula en las elecciones que se celebran este domingo.
Las encuestas dibujan un panorama muy igualado entre ambos candidatos y prevén que este domingo ninguno superará el 50 % de los votos, por lo que se tendría que celebrar una segunda vuelta dentro de tres domingos.
El futuro penal de Jair Bolsonaro también está en juego en las elecciones, ya que su hijo ha prometido que lo sacará de la cárcel si llega al poder.
Este domingo, más de 158 millones de votantes están habilitados para elegir al futuro presidente, así como los 27 gobernadores regionales, los 513 diputados, dos tercios del Senado y los representantes en las asambleas legislativas regionales.