
Guerra a empresa de los cárnicos — Sin día en el que no inicie un diferendo con algún sector comercial, ya sea internacional o local, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este viernes a las cuatro grandes procesadoras de carne del país, de ser un monopolio y ordenó iniciar un proceso para desregular el sector y permitir a los ganaderos operar sus propias procesadoras y mataderos.
El mandatario republicano aseguró en un mensaje en su red Truth Social que las cuatro grandes cárnicas (Tyson Foods, JBS, Cargill y National Beef) son “un poderoso monopolio” que “hace la vida miserable” a los “maravillosos ganaderos y rancheros” estadounidenses.
“No puedo dejar que eso pase”, dijo al anunciar que “para romper este poderoso monopolio, con gran parte de su accionariado fuera de EU,” autoriza iniciar un proceso legal para que los ganaderos “tengan el derecho a procesar sus propios alimentos”.
Trump pidió que este proceso se complete de manera rápida, después de muestras de que los ganaderos estaban descontentos con las medidas tomadas por la Casa Blanca para contener el precio de la carne de vacuno, que incluían la entrada en el mercado nacional de 300,000 toneladas de ternera picada libre de aranceles, algo que complica más las cuentas a los productores.
Al respecto, el Departamento de Justicia abrió recientemente una investigación antimonopolio en el sector del procesamiento de carne, que es manejada en su gran mayoría por cuatro grandes empresas.
Esa concentración ha elevado las críticas de los ganaderos durante años porque limita su capacidad de negociar precios y acceder a los consumidores de manera más directa en un país que es el mayor consumidor de carne de vacuno y el mayor productor mundial.
Los anuncios de Trump se dan a dos meses de que tengan lugar las elecciones legislativas de comienzos de noviembre y de los intentos del presidente de mantener el apoyo del mundo rural. (Con información de EFE)
La Crónica de Hoy 2026