
María Corina Machado, premio Nobel de la Paz 2025 (entregado por ella misma a Donald Trump a cambio de nada), rompió este jueves su silencio con un mensaje al pueblo venezolano a cuenta de la entrega de parte de la riqueza petrolera, a cambio de que la presidenta interina, Delcy Rodríguez, permanezca en el poder.
“Los enemigos de los Estados Unidos en Venezuela están hoy en Miraflores”, dijo Machado en un video publicado en sus redes sociales, en su primera reacción al convenio petrolero y un día después de la visita a Caracas del secretario de Energía, Chris Wright, que sirvió de marco para la firma de varios acuerdos con compañías petroleras estadounidenses, que tomarán el control de más del 20 % de las reservas de crudo del país.
La opositora venezolana, que se resiste a criticar al presidente Trump y su alianza con Rodríguez, explicó que tardó en pronunciarse sobre el acuerdo porque estaba intentando “conseguir” la mayor cantidad de información posible al respecto, pero advirtió de que “aún no se conoce el verdadero alcance” del mismo.
“¿Quién firma?, ¿qué es realmente lo que se firma?, ¿quién pone el dinero?, ¿quién da las garantías?, ¿cómo beneficia esto a los venezolanos?”, cuestionó Machado, quien considera que este acuerdo se firmó con un régimen ilegítimo.
“Sé que están sintiendo rabia”
La líder opositora —inhabilitada por los jueces del régimen para participar en las elecciones en Venezuela, pero favorita indiscutible en todas las encuestas— se dirigió también a sus seguidores, que se sienten doblemente traicionados por la maniobra del Gobierno de EE. UU. para quedarse con el petróleo venezolano, sin exigir a cambio elecciones libres.
“Sé lo que están sintiendo”, dijo: “Tristeza, rabia y ese malestar tan repetido que nos ha tocado vivir en nuestra historia, porque alguien decide sobre lo nuestro, en nuestro nombre, sin contar con nosotros. Con absoluta razón, esto ha generado una profunda preocupación por las implicaciones que tiene para el futuro de Venezuela”.
En su opinión, el sector petrolero es “solo una parte de la inmensa reconstrucción” de Venezuela que, aseguró, “necesita mucho más que dinero”.
Por ello, insistió en que para el desarrollo del país es necesario que haya un Gobierno legítimo electo por el voto popular.
“Todo esto requiere trabajar de forma sostenida bajo los principios innegociables de transparencia absoluta, legalidad y eficiencia. Y esto solo es posible con la legitimidad y la estabilidad que ofrece un gobierno democrático. Los venezolanos sabemos que no hay desarrollo económico posible sin instituciones sólidas; esa es la única y verdadera garantía de éxito y estabilidad para cualquier inversión de gran escala”, añadió.
Machado admitió que el país necesita inversiones extranjeras en su sector energético para apuntalar la agenda de la reconstrucción nacional, pero hizo un nuevo énfasis en que estos convenios tienen que ser estructurados bajo la gestión de autoridades legítimas, en un marco democrático y soberano, con reglas claras para los inversores.
“El patrimonio de nuestro suelo no le pertenece a un régimen ilegítimo”, dijo. “El sector petrolero es solo una parte de la inmensa tarea de reconstrucción que debemos emprender en Venezuela. Necesitamos inversiones colosales, pero también mucho más que dinero. En un país con la fragilidad institucional actual, ningún sector podrá funcionar de manera aislada”, explicó.
Acuerdo entre “enemigos”
El pasado viernes, los Gobiernos de Estados Unidos y Venezuela anunciaron un convenio histórico en materia petrolera alcanzado casi ocho meses después del acercamiento entre el Gobierno de Delcy Rodríguez y la Administración Trump, tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado.
Rodríguez ha destacado que el acuerdo petrolero prevé el desarrollo de 17 campos estratégicos, con “un potencial probado de 65,000 millones de barriles de petróleo”.
Asimismo, explicó que, tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril, el país puede recibir 209,335 millones de dólares en virtud del convenio.
La Casa Blanca confirmó además que entregó una concesión de 100 años a la compañía petrolera privada North American Blue Energy Partners (NABEP), del cuestionado empresario Alejandro Betancourt, para explotar el petróleo venezolano.
En el marco de este acuerdo, Wright estuvo el miércoles en Caracas para concretar la firma de contratos con las empresas estadounidenses Chevron, General Electric (GE) Vernova y la italiana ENI.