
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, aseguraron este jueves que su Ejército ha destruido infraestructura subterránea del grupi chií libanpes Hezbolá en la cresta de Ali Taher, en el sur de Líbano.
Mediante un comunicado conjunto, Netanyahu y Katz indicaron que con esta operación Israel habría completado “el establecimiento de seguridad en el sur de Líbano”.
Ambos afirmaron que los túneles destruidos fueron construidos durante dos décadas con financiación y planificación iraníes, y que estaban destinados, según su versión, a facilitar “la conquista de Galilea, norte de Israel.
“La red subterránea a lo largo de la cresta de Ali Taher constaba de un total de ocho rutas subterráneas, con una longitud combinada de más de 5,400 metros”, expresó un oficial del Ejército israelí.
Israel afirmó haber obtenido el control operativo de la cresta montañosa de Ali Taher tanto en la superficie como bajo tierra y anunció que sus fuerzas permanecerán en la zona “para impedir el regreso” de Hezbolá y continuar con la destrucción de su supuesta infraestructura.
La operación se produce en un contexto de estancamiento de las negociaciones entre Israel y Líbano, mediadas por Estados Unidos.
El Ejército libanés denunció el miércoles una 7,700 violaciones israelíes desde la firma, el 26 de junio, del acuerdo marco entre ambos países y sostuvo que el cese de las hostilidades en indispensable para completar su despliegue en el sur.
Beirut acusó además a Israel de intensificar en los últimos días sus ataques contra zonas residenciales e instituciones y apuntó que las operaciones han provocado nuevas oleadas de desplazados.