
El depuesto presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, se declararon este jueves no culpables de los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas que les imputó la Fiscalía de Estados Unidos la semana pasada.
Maduro y Flores comparecieron en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York ante el juez federal Alvin Hellerstein una semana después de que la Fiscalía les acusara de conspiración para cometer torturas, con el objetivo de aferrarse al poder, y extendiera a ambos el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, que hasta ahora solo pesaba contra el depuesto líder chavista, pero no contra su esposa.
Preguntado por el juez, Maduro declaró: “He visto que se trata de un compendio de alegaciones ya presentadas anteriormente: acusaciones falsas y testimonios falsos en mi contra”.
Por su parte, Flores contestó: “Ya lo he leído, no es nada nuevo. Soy totalmente inocente. No soy culpable”.
Esta fue una de las pocas veces que se ha podido escuchar hablar a ambos desde que fueron presentados ante la justicia estadounidense el pasado mes de enero tras ser arrestados en Caracas durante una operación militar nocturna estadounidense y trasladados a la fuerza a Nueva York. Ambos se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Torturas sistemáticas ordenadas por el matrimonio
El documento presentado por la Fiscalía el 8 de octubre acusa a la pareja de haber mantenido un violento sistema de represión para mantenerse en el poder en Venezuela.
“Miles de venezolanos fueron acosados, amenazados, arrestados, perseguidos, asaltados, torturados o asesinados por individuos que ejercían la supuesta autoridad del Estado venezolano para garantizar que Maduro Moros y Flores de Maduro permanecieran en el poder”, argumenta el gobierno de Estados Unidos.
También menciona que la lista de casos incluye a al menos tres ciudadanos estadounidenses que fueron víctimas de ahogamiento, tortura psicológica, negación de alimentos y descargas eléctricas, entre otros maltratos.
Maduro y Flores no son señalados de ejecutar estos supuestos crímenes, pero sí de ordenarlos y supervisarlos directamente, y de utilizar para esto a funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado, civiles y militares.
Nueva fecha para que arranque el juicio
Tras su declaración, la audiencia se centró en el calendario a seguir.
El juez aplazó hasta el 14 de junio de 2027 el inicio del juicio, que inicialmente estaba previsto para el 1 de junio.
La defensa solicitó contar con más tiempo para poder preparar su respuesta a la nueva acusación de la Fiscalía estadounidense.
Tras la nueva acusación, Maduro y Flores están imputados de conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión y conspiración para poseer armas destructoras, y conspiración para cometer torturas.