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Este siniestro se suma a otro accidente fatal registrado en enero pasado en el que se vieron implicadas las mismas empresas ferroviarias AVE e Iryo, en la misma línea

El tren que impactó a otro convoy en España iba a casi 200 kilómetros por hora

El ministro español de Transportes, Óscar Puente, se mostró consciente de que la confianza en el sistema ferroviario español "se ha quebrado" (EFE)

Tragedia ferroviaria — El tren de alta velocidad que se impactó el miércoles contra otro que se encontraba detenido entre Yébenes y Urda, en Toledo, España, lo que ha dejado al menos 69 muertos, circulaba a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora, destaca un informe preliminar sobre el accidente.

Reportes de la agencia Reuters refieren que la Guardia Civil ha recibido denuncias de 64 personas desaparecidas en el que ya es considerado como el accidente ferroviario más grave de España desde 2013.

Las autoridades reportaron que se han realizado hasta ahora 49 autopsias y han identificado a cinco personas, tres mujeres y dos hombres, dijo Esther Padilla, portavoz del gobierno regional de Castilla-La Mancha, en la cadena de televisión estatal TVE.

“Las pruebas van lentas, aunque a lo largo de hoy ya se van llamando a familias para que puedan venir a por sus resultados”, declaró Padilla este viernes.

No está claro cuántos de los desaparecidos se encuentran entre los cadáveres que aún quedan por identificar.

FALLAS

Testimonios de sobrevivientes del fatal accidente refieren que el siniestro se registró cerca de la localidad de Urda, en el centro de España, y se suma a otro accidente fatal registrado en enero en el que se vieron implicadas las mismas empresas ferroviarias AVE e Iryo, en la misma línea. Esto ha reavivado el debate sobre la seguridad y el mantenimiento de la red ferroviaria de alta velocidad española, la más extensa de Europa.

El choque entre ambos convoy se produjo después de que varios trenes se detuvieran automáticamente debido a un fallo del sistema de señalización automática, tras lo cual el centro de control de Madrid tomó el control. Se autorizó a un tren operado por la empresa estatal Renfe a continuar su marcha, a pesar de que había un tren operado por Iryo parado más adelante, según el ministro de Transportes, Óscar Puente.

INDAGATORIA

Autoridades señalan que una “cadena de averías, instrucciones y acciones eventualmente habrían conducido a la tragedia, sin que hubiesen actuado las barreras mitigadoras necesarias”, según el informe preliminar de la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT). Se estimó que el tren de Renfe circulaba a una velocidad de entre 160 y 200 km/h cuando se produjo la colisión.

La AITAT señaló que no podría confirmar la velocidad exacta del tren hasta que extrajera la información de la caja negra del mismo.

DESCONFIANZA

Sobre la tragedia, el ministro español de Transportes, Óscar Puente, se mostró consciente de que la confianza de la sociedad en el sistema ferroviario español “se ha quebrado”, aunque él sigue confiando y descartó dimitir tras el accidente de dos trenes ocurrido el miércoles, que causó al menos 69 muertos.

Si no confiara, “ni iría en tren ni permitiría que ningún miembro” de su familia lo hiciera, argumentó en rueda de prensa en Madrid.

“Los hechos que han sucedido tienen un carácter tremendamente excepcional”, adujo el ministro socialista, y, por supuesto, “hay que recuperar esa confianza”, reconoció, mientras arrecian las exigencias de explicaciones y de dimisión desde los partidos de la derecha, algunos de la izquierda y varios sindicatos. (Con información de agencias)

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