Coahuila vive un momento histórico. Bajo el gobierno de Manolo Jiménez, el Festival Internacional del Rodeo se perfila como un proyecto insignia que, más allá de celebrar nuestra identidad vaquera, se convierte en un motor cultural, turístico y económico de talla binacional, fortaleciendo la alianza con el poderoso vecino del norte: Texas.
El Festival Rodeo Saltillo 2025, que se realizará del 17 al 19 de octubre, se espera reúna a más de 100 mil visitantes durante sus días de actividades. En ediciones anteriores, el festival ha generado una derrama económica superior a los 150 millones de pesos, dinamizando sectores como la hotelería, restaurantes, transporte y comercios locales. Este año, el evento busca consolidarse como el rodeo más grande de México, capaz de proyectar a Saltillo como capital vaquera del país.

En agosto de 2024, el gobernador Manolo Jiménez sostuvo una gira de trabajo por Texas con su homólogo Greg Abbott, así como con líderes empresariales y legisladores. El encuentro culminó con la firma del Statement of Mutual Cooperation, documento en el que ambos estados refrendaron su voluntad de colaboración en seguridad, educación, cultura y desarrollo económico. Texas, con un PIB de 2.8 billones de dólares —equivalente al de países como Canadá o Italia—, y Coahuila, con un PIB superior a los 900 mil millones de pesos, representan juntos un corredor económico binacional de enorme potencia.

El festival se inspira en el Houston Livestock Show and Rodeo, considerado el rodeo más grande del mundo, que genera cada año una derrama económica superior a los 227 millones de dólares en Houston. Coahuila busca replicar esa experiencia adaptándola a nuestra identidad, con jinetes profesionales nacionales e internacionales, exposiciones ganaderas, gastronomía y espectáculos musicales de talla binacional, incluyendo agrupaciones texanas y mexicanas. De esta forma, el rodeo se convierte en un puente que une tradición, cultura y desarrollo económico.
Saltillo, reconocida como la capital más segura de México y una de las ciudades más competitivas del país, suma su fortaleza industrial —particularmente en la automotriz, con empresas globales como GM, Daimler y Chrysler— a la vocación cultural y turística que representa el rodeo. Al estrechar lazos con Texas, Coahuila se integra a una de las economías más poderosas del mundo, generando oportunidades conjuntas de inversión, turismo y cultura. El Festival Internacional del Rodeo se convierte así en un escaparate para atraer visitantes, promover negocios y posicionar a la región como un referente binacional.
El Festival Internacional del Rodeo no es solo una fiesta: es la demostración de que tradición y futuro se pueden construir de la mano. Con la visión del gobernador Manolo Jiménez y la alianza con Texas, Coahuila se proyecta como un estado líder, capaz de unir cultura e identidad con desarrollo económico y turístico. El futuro se construye en alianza… y el rodeo es la prueba de que Coahuila y Texas crecen más fuertes, juntos.