Durante la conferencia matutina de este miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre tres casos recientes de mujeres que formaban parte de la Guardia Nacional y que perdieron la vida en circunstancias que aún generan dudas.
Se trata de Stephania Carmona Rojas, de 20 años, quien fue asesinada el pasado 14 de octubre dentro del 51 Batallón de la Guardia Nacional en Acapulco; Sherlyn Manzanares, de 23 años, hallada sin vida el 5 de noviembre tras lo que se reportó como un presunto accidente de motocicleta, y Dalila Acosta, de 28 años, localizada con un impacto de bala en el rostro, cuyo caso fue inicialmente catalogado como suicidio, versión que no ha sido plenamente comprobada.
Al respecto, la presidenta subrayó que los tres casos deberán ser revisados a fondo y reiteró su postura de cero impunidad frente a cualquier acto de violencia contra las mujeres, incluso dentro de las Fuerzas Armadas. Señaló que es indispensable explicar cómo se actúa institucionalmente cuando ocurre una agresión, ya sea contra una integrante de las corporaciones o contra un civil.
Sheinbaum explicó que al interior de las Fuerzas Armadas existe un área dedicada a la atención y acompañamiento de las mujeres, la cual será reforzada en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, cuyos titulares —dijo— cuentan con sensibilidad y compromiso con los derechos de las mujeres.
Asimismo, recalcó que cuando un elemento militar comete un delito no solo enfrenta procesos en el ámbito castrense, sino que también debe responder ante el Ministerio Público. En ese sentido, puntualizó que en estos casos deberán intervenir tanto las Fiscalías estatales como la Fiscalía General de la República, según corresponda.
Finalmente, la presidenta reiteró su compromiso personal de revisar cada uno de los casos, informar a las familias y dar a conocer a la ciudadanía qué fue lo que ocurrió, enfatizando que no se permitirá que ningún hecho quede sin esclarecer.