
Desde las 5:00 de la mañana de este 30 de enero, comenzó a operar un nuevo sistema antievasión en la Autopista Urbana Norte y en el Viaducto Elevado Bicentenario, diseñado para impedir que automovilistas crucen sin pagar el peaje correspondiente.
La empresa concesionaria Aleatica explicó que el mecanismo buscará poner fin a la evasión del pago en estas importantes vías de cuota que conectan el norte del Estado de México con la Ciudad de México, donde diariamente circulan miles de vehículos.
La medida consiste en la instalación de dispositivos mecánicos con picos metálicos retráctiles, comúnmente conocidos como “poncha llantas”, que se activan cuando un vehículo intenta avanzar sin haber registrado el pago mediante el dispositivo electrónico de cobro (TAG). Si el sistema detecta un intento de cruce ilegal, primero emite alertas y después despliega los picos para dañar las llantas.

De acuerdo con Aleatica, el sistema opera en tres fases:
- Prevención: Señalización clara sobre la presencia del mecanismo.
- Alerta: activación de luz y sonido cuando la pluma se mueve sin pago registrado.
- Barrera mecánica: elevación de picos a varios metros del acceso, con oportunidad para que el conductor se detenga. Si decide continuar, los neumáticos se ponchan y se requiere una grúa especializada para retirar el vehículo, cuyo costo deberá cubrir el propio conductor.
Los dispositivos están instalados en seis enlaces estratégicos de ambas vialidades. En el Viaducto Elevado Bicentenario, funcionan en Gustavo Baz Oriente, Lago de Guadalupe y López Portillo. Mientras que en la Autopista Urbana Norte están activos en los accesos de Centro Deportivo Israelita (CDI), Conscripto y Sóstenes Rocha.
La empresa justificó esta decisión afirmando que la evasión de peaje se incrementó hasta un 150% durante 2025, lo que representa pérdidas económicas y riesgos de seguridad para usuarios y trabajadores.
“Nuestra máxima prioridad es resguardar la seguridad e integridad física de nuestros usuarios y colaboradores”, señaló Aleatica en un comunicado, indicando que el sistema funciona de forma automatizada y no depende del personal en los puntos de acceso.
La implementación de los “ponchallantas” ha generado diversas reacciones entre conductores y usuarios frecuentes de estas vías. Algunos consideran que la medida es necesaria para garantizar el pago justo del servicio de autopista y evitar abusos, mientras que otros opinan que podría causar inconvenientes o generar situaciones peligrosas si no se advierte claramente a los conductores.
Asimismo, especialistas en transporte y movilidad han señalado la importancia de informar con anticipación sobre los cambios en el sistema de cobro, así como de garantizar que no se produzcan daños colaterales a quienes pagan correctamente el peaje, pero enfrentan fallas del TAG o problemas técnicos.
Por su parte, Aleatica aseguró que la señalización preventiva y las alertas están diseñadas precisamente para dar tiempo suficiente a los conductores para detenerse y evitar el daño a sus vehículos.
La compañía espera reducir de manera significativa los intentos de evasión de pago, fortalecer el cumplimiento del uso de las autopistas de cuota y mejorar la seguridad vial tanto en la Autopista Urbana Norte como en el Viaducto Elevado Bicentenario.