
Antonio Talamantes, Director General de Leche para el Bienestar, anunció que como parte de la “Estrategia de Crecimiento 2026–2030” se impulsará un incremento histórico en la compra de leche fresca a productores nacionales, acompañado de la expansión de la infraestructura productiva y de acopio. El objetivo es fortalecer al sector lechero mexicano, garantizar una comercialización justa y ampliar el acceso a leche de calidad para la población más vulnerable.
En 2026, la institución prevé acopiar alrededor de 800 millones de litros anuales en todo el país, con lo que se busca alcanzar una meta histórica de derechohabientes atendidos: pasar de 7.2 millones de personas a 10 millones en 2030.
Toda la leche distribuida a través del Programa de Abasto Social proviene de productoras y productores mexicanos, por lo que Leche para el Bienestar aseguró que no se importará leche en polvo.
Durante los próximos dos años, la infraestructura operativa pasará de 10 a 12 plantas productivas y se abrirán 31 nuevos centros de acopio, alcanzando un total de 85 en operación. Entre las nuevas instalaciones destacan una planta pasteurizadora en Campeche, con capacidad de producir 100 mil litros diarios para atender la región sur-sureste, y una planta de secado en Michoacán, que podrá comprar hasta 250 mil litros adicionales por día en la región occidente.
Con estas acciones, se consolida una cadena productiva sólida, justa y sustentable, que busca garantizar el derecho a una alimentación suficiente y nutritiva, además de respaldar al sector lechero nacional.
Finalmente, Leche para el Bienestar refrendó su compromiso con México: apoyar a las y los productores, proteger la economía nacional y asegurar la distribución de leche 100% mexicana de la más alta calidad para quienes más lo necesitan.