
El sarampión ha vuelto a ser un tema de atención sanitaria en México debido a su alta capacidad de contagio. Aunque es una enfermedad prevenible, puede representar un riesgo para la salud pública, especialmente en niñas, niños y personas no vacunadas.
Ante el aumento de casos y la rápida propagación del virus, autoridades y especialistas insisten en la importancia de identificar los síntomas a tiempo y reforzar las medidas de prevención.
Reconocer cómo se manifiesta el sarampión, cuánto tiempo puede permanecer activo en el ambiente y quiénes deben aplicarse la vacuna resulta clave para frenar nuevos contagios.
¿Cómo reconocer los síntomas del sarampión?
El sarampión ha comenzado a hacerse sentir con mayor fuerza en distintas regiones del país, y saber identificar sus signos tempranos puede marcar la diferencia entre un cuadro leve y complicaciones severas.
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) los primeros síntomas suelen aparecer entre 8 y 12 días después de la exposición al virus.
En esta etapa inicial se presentan fiebre alta, escurrimiento nasal, ojos enrojecidos y llorosos, así como pequeñas manchas blancas dentro de la boca, conocidas como manchas de Koplik.
Conforme avanza la enfermedad, estos síntomas dan paso a la erupción cutánea característica, de color rojizo, que inicia en el rostro y el cuello y posteriormente se extiende al resto del cuerpo. Este salpullido suele aparecer entre 7 y 18 días después del contagio y puede durar entre cinco y seis días.
Aunque no todos los pacientes presentan el mismo cuadro clínico, la combinación de fiebre elevada y erupción progresiva es uno de los signos más visibles del sarampión.
¿Qué tan contagioso es el virus del sarampión y cuánto tiempo permanece en el aire?
Una de las principales preocupaciones en torno al sarampión es su facilidad de transmisión. El virus se propaga a través de gotículas respiratorias que una persona infectada libera al toser, estornudar o hablar, las cuales pueden permanecer suspendidas en el aire o sobre superficies hasta por dos horas, incluso después de que la persona haya abandonado el lugar.
Además, una persona con sarampión puede contagiar desde cuatro días antes de la aparición del salpullido y hasta cuatro días después, lo que significa que el virus puede transmitirse incluso antes de que se identifiquen los síntomas visibles.
Esta amplia ventana de contagio explica la rapidez con la que se propagan los brotes y la insistencia de los especialistas en reforzar medidas preventivas, especialmente en espacios cerrados y concurridos.
¿Quiénes deben vacunarse de inmediato para prevenir contagio por sarampión?
La vacunación continúa siendo la herramienta más eficaz para prevenir el sarampión y evitar su propagación.
Las autoridades sanitarias recuerdan que niñas y niños deben recibir la vacuna triple viral, incluida en el esquema nacional de vacunación, la cual protege contra sarampión, rubéola y parotiditis desde edades tempranas.
Sin embargo, la protección no se limita a la infancia. Adolescentes y adultos que no cuentan con un esquema completo o con certeza sobre su historial de vacunación también deben aplicarse la vacuna doble o triple viral, especialmente si viven en zonas con brotes activos o tienen previsto viajar.
La Secretaría de Salud ha subrayado que mantener una alta cobertura de vacunación es clave para cortar cadenas de contagio y prevenir complicaciones que, en casos graves, pueden resultar mortales.