
Este domingo 8 de febrero de 2026, México volvió a sentir la fuerza de la naturaleza con varios movimientos sísmicos registrados durante distintas horas del día, algunos de ellos lo suficientemente fuertes como para activar sistemas de alerta y ser percibidos por la población en diversas regiones del país.
¿De cuánto fue el temblor de hoy 8 de febrero?
Hasta el momento, de acuerdo con la información emitida por el Sismológico Nacional, la medida preliminar en la escala de Richter fue de 5.7 con epicentro en el noroeste de Puerto Escondido, Oaxaca.
Este movimiento telúrico fue lo bastante intenso como para activar la alerta sísmica en Ciudad de México y otras zonas urbanas, lo que generó que muchas personas evacuaran temporalmente edificios y espacios públicos como parte de los protocolos de seguridad.
SISMO Magnitud 5.7 Loc 14 km al NORESTE de PUERTO ESCONDIDO, OAX 08/02/26 15:42:11 Lat 15.90 Lon -96.94 Pf 17 km pic.twitter.com/J4zuVJphqi
— Sismologico Nacional (@SismologicoMX) February 8, 2026
Aunque no se han reportado daños estructurales graves ni víctimas hasta el cierre de los informes oficiales, la percusión de este temblor fue clara y sus efectos se sintieron en una amplia región, desde el Pacífico hasta el centro del país. El Servicio Sismológico Nacional (SSN) y Protección Civil continúan evaluando la situación y recomendando a la población mantenerse alerta ante posibles réplicas.
Luego de la implementación del protocolo de seguridad por la alerta sísmica activada en la Ciudad, las distintas áreas del @MetroCDMX me reportan sin novedad y sin daños en las instalaciones de la red, talleres y edificios administrativos.
— Adrián Rubalcava (@AdrianRubalcava) February 8, 2026
De manera gradual se normaliza la… pic.twitter.com/2zATCt35Vd
¿Por qué tiembla tanto en México?
México se encuentra en una de las zonas de mayor actividad sísmica del mundo, en lo que se conoce como el Cinturón de Fuego del Pacífico. Esa región está definida por el encuentro de varias placas tectónicas, como la de Cocos, Pacífico, Rivera, Norteamérica y del Carib, que, al moverse, liberan energía acumulada bajo la superficie terrestre. Ese proceso genera ondas sísmicas que se perciben como temblores.
Por esta razón, la población mexicana está habituada a experimentar movimientos de tierra con cierta regularidad, desde eventos pequeños que pasan inadvertidos hasta temblores moderados que generan alerta y movimiento de protocolos de seguridad.