
México ya es el país con mayor número de contagios de sarampión del continente americano en lo que va de año, con 8,459 casos acumulados, de los que 2,027 se registraron sólo en enero y los ocho primeros días de febrero. El dato preocupa a especialistas especialistas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), que lo vinculan a la “disminución progresiva de las coberturas de vacunación durante varios años”.
“El brote actual no puede entenderse como un fenómeno repentino ni aislado; se trata del resultado de una disminución progresiva en las coberturas de vacunación por varios años”, subrayó el epidemiólogo Pablo Francisco Oliva Sánchez en un comunicado compartido por la UAM.
“Muy por debajo del umbral”
El médico detalló que en la década de los noventa el país alcanzaba “coberturas cercanas al 95% con esquemas completos de vacunación”, mientras que, en medio de este brote, rondan el 71%, “muy por debajo del umbral necesario para considerar una enfermedad bajo control”.
Ante esta situación epidemiológica, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha pedido al país que intensifique las coberturas de vacunación, así como dar una respuesta rápida ante los brotes de transmisión de esta enfermedad considerada de las más contagiosas y que está afectando principalmente a menores de 1 a 9 años.
“Un solo caso puede generar entre 12 y 18 contagios en personas susceptibles, lo que obliga a mantener coberturas altas para frenar la transmisión”, argumentó Oliva, tras destacar que México no está encontrando los medios para alcanzar “la inmunidad de grupo” y, por ende, reducir la transmisión.
El investigador apuntó que “muchos brotes recientes se originaron en casos importados”, sin embargo, agregó, que “el problema surge cuando el virus llega a poblaciones con baja protección inmunológica”.
“México había logrado interrumpir la transmisión autóctona desde 1995; el riesgo ahora es que estas cadenas vuelvan a establecerse si no se corrigen las brechas”, advirtió.
El especialista urgió al Gobierno a mejorar la cobertura en campañas de inmunización de manera uniforme, fortalecer la distribución de biológicos, aumentar el financiamiento a la salud pública y reforzar la vigilancia de casos, los cuales se concentran en los estados de Chihuahua, Jalisco y Chiapas.
También hizo un llamado a la ciudadanía a vacunarse, ya que es una “decisión individual” con “consecuencias colectivas”.
Recordó que los menores son los más vulnerables, pero eso no excluye el riesgo de contagio a los “jóvenes y adultos sin esquemas completos o sin certeza de su antecedente vacunal”.
“Esa población también puede enfermar y desarrollar complicaciones graves”, alertó.
La Secretaría de Salud reportó el año pasado 25 muertes vinculadas con esta enfermedad y en lo que va de 2026 se han registrado dos decesos, uno en Tlaxcala y otro en Michoacán (con información de EFE).