Nacional

Uno de los nombres que más suenan para la candidatura morenista para gobernador, habla de un inminente proceso de reflexión y renovación partidista

Morena necesita ya reubicación, no perder la brújula, señala desde Baja California Jesús Alejandro Ruiz Uribe

Para que Baja California explote todo su potencial económico, señala Jesús Alejandro Ruiz Uribe, el próximo gobernador debe regresar al contacto con la gente que fue la marca distintiva del movimiento de Andrés Manuel López Obrador antes de ganar la presidencia, “si fuese gobernador iniciaría a diario con una mañanera, lo que ha sido muy exitoso para los gobiernos de la 4T, pero después saldría del foco público, de los videos para concentrarse en el trabajo arduo y terminar todas las tardes con una reunión comunitaria”.

Y agrega aludiendo a aquellos años antes de que Morena lograra triunfos electorales: “es así como lo hacíamos cuando no teníamos nada, escuchando directamente a la gente, sin templete, a lo mejor un banquito como los debatientes de Londres para escuchar a la gente”.

Ruiz Uribe tuvo el codiciado cargo de delegado del bienestar en el estado, pero lo dejó cuando se decidió a participar en la contienda interna de Morena para elegir candidato a gobernador. Para él, indica, no hay duda de que de ella saldrá el siguiente mandatario y bromea señalando que si a una botella de agua le dan credencial de elector y se afilia a este partido, podría ganar una elección. Aún con esa hegemonía, plantea, “tiene que haber un cambio en la forma de relacionarse con el poder; lo que se tenía en Baja California antes de la 4T, en algunos aspectos se profundizó”.

En una visita de Ruiz Uribe a las instalaciones de Crónica, este bajacaliforniano, hijo de migrantes que llegaron de Jalisco y de Durango que llegaron a Tijuana, responde a algunas preguntas sobre el futuro de la entidad:

Ruiz Uribe

–Y con todo esto, ¿no se arrepiente de haber dejado el cargo de delegado del Bienestar?

–No, en absoluto. Primero por razones éticas. Durante todo el tiempo que fui yo delegado, cuando pasamos de 100 mil beneficiarios a un millón, se hizo apegado a la ética, sin intentar que sus beneficios fueran intercambiados por apoyos personales, sin manipularlos en ninguna elección. Y yo me dije: si después de haber hecho todo ese trabajo, después de haber sido dirigente político tanto tiempo, de venir de una familia de mucho prestigio, que debo presumirlo también, y si dejo el puesto y entonces no soy nadie, pues entonces no era nadie. Y decidí tomar esa decisión ética en la que me ha ido muy, muy bien.

La decisión le ha permitido, igualmente, ser crítico hacia el interior de Morena cuando lo juzga necesario.

“La gente está enamorada de los resultados de la 4T a nivel nacional”, expone. Sin embargo, puntualiza, resultados muy importantes están allí, que el ruido de los escándalos no ha permitido ver y valorar cabalmente. En efecto, señala, “el hecho de que se tenga una economía que está por debajo del 4 por ciento de inflación y que, en el caso de la frontera, se haya triplicado el salario mínimo, combinado con los programas sociales vastos, nos tienen en una situación económica envidiable, aun cuando el crecimiento podemos decir que está estancado, que no es el mejor momento, si se han saneado las finanzas y esto ha posibilitado que seamos el segundo estado con menos pobreza del país, pobreza extrema. Entonces, digamos que es un buen momento para los bajacalifornianos”.

Y en otro aspecto crucial para la frontera, el de la seguridad, ve también aspectos positivos: “Creo que en estos momentos el modelo que se escogió en los noventa, de militarizar la política de seguridad interna, se está agotando, está llegando a su fin. Estamos, creo yo, en una transición hacia una policía y a una persecución del delito más científicas y de coordinación más eficaz, y eso le está rendiendo frutos al país”.

Y en cuanto a los pendientes de fondo, como la secuela de adicciones que los cárteles de la droga trajeron consigo mientras realizaban el trasiego hacia el norte, este tijuaneses es tajante:

–¿Qué se tiene que hacer? –se le pregunta.

–Se tienen que ver los problemas, no voltear la cara hacia otro lado. No hemos tenido, ni los gobiernos de la 4T, quiero reconocerlo, el tino de intervenir en el tema de las adicciones de forma contundente. Tijuana es la ciudad de América Latina con mayor consumo per cápita de drogas. América Latina no es un consumidor natural de drogas, México no lo es tampoco, pero la guerra que vivimos hace décadas del narco, de disputar las plazas, dejó una estela de drogadicción porque se pagaba a los sicarios con droga. Y eso ya es un problema de carácter social, que nos genera muertes y nos genera desintegración social y conductas antisociales. Entonces, tiene que haber intervención del Estado, sobre todo para las personas de escasos recursos. No lo hace en ningún lugar del país, se le ve como un problema moral y no como un problema médico, que es lo que es: un problema de salud pública.

“Se tienen que hacer modificaciones a la ley para crear las penas terapéuticas”, expone Ruiz Uribe, “si un muchacho es sorprendido en una esquina con una pistola fajada y una dosis grande de droga dividida en minidosis, la ley tiene que asumir que es adicto; en vez de mandarlo a la universidad del delito que puede ser la cárcel, hay que mandarlo a curar sus adicciones, a que termine su secundaria, su preparatoria, que salga con una capacitación y sacarlo de la calle donde lo van a matar eventualmente. Estas cosas no las está haciendo el Estado, lo tiene que hacer, tiene que ser muy radical en ese combate”.

Y sobre su convicción de que la próxima gubernatura se decide al interior de Morena, indica que la gente está con Morena, “o la mayoría de la gente está con Morena, una mayoría significativa, arriba del 50 por ciento; pero no con todos los morenos, observa, califica y guarda la información”.

“El pueblo de Baja California es valiente, pero no es tarugo, no quiere desestabilizar su situación económica”, expone, “eso ha dado margen a conductas incorrectas de muchos compañeros, pero no voy a decir nombres, porque el paraguas es tan poderoso, la protección es tan poderosa, que genera dos circunstancias: Que la gente que no tiene tamaño no crezca, porque debajo de la sombra no crece nada”.

“Y dos, que con esa conducta pequeña, se incurren en conductas que son mal calificadas por la población. Y no solamente cuando digo conductas antisociales me refiero a delitos, que una parte de la sociedad percibe que hay cosas de este tipo, sino a conductas reprobables en el contexto de la 4T. La suburban de punta, la suburban propia y la suburban trasera, los zapatos Ferragamo, las bolsas Gucci. No es que algunos compañeros puedan tener dinero para comprárselas y que sea malo que lo tengan, sino que en el ejercicio del poder público y con el discurso que ha tenido Morena, pues no me parece que sea lo más lógico. Morena sí necesita ya una, digamos, reubicación del norte, el sur, el este y el oeste para que los compañeros no pierdan la brújula”.

En el caso de la actual gobernadora Marina del Pilar, “ha hecho grandes cosas, una obra pública sin precedentes desde la época de Milton Castellanos. Grandes obras locales; programas sociales como el de pancita llena que han recibido todos los niños de todas las escuelas públicas”..

Tendencias