
La Secretaría de la Defensa Nacional anunció uno de los cambios más trascendentales en 80 años en el Servicio Militar, se trata de la reducción del número de sesiones sabatinas de 44 a 13 (tres meses de servicio) en dos escalones por año, del 14 de febrero al 9 de mayo, y del 1 de agosto al 24 de octubre a partir del 2026.
Tras los recientes sorteos, los jóvenes nacidos en 2007 acusaron de un incremento “anómalo” en la cantidad de bolas blancas emitidas, se registraron casos en los que la obtención de bolas negras se zanjó tan solo en un 1%, quebrando la tradicional proporción de 40-60, bola blanca-bola negra.
Los sorteos en Mexicali, Saltillo y Atlixco, arrojaron los primeros síntomas de molestia; en Atlixco, Puebla, de 334 participantes, solo tres obtuvieron bola negra. En Mexicali, Baja California, los jóvenes convocados al sorteo denunciaron que de mil 270 posibles reclutas, únicamente trece salvaron el llamado a filas con bola negra.
A la situación se adicionó la tómbola realizada en Saltillo, Coahuila, donde 3 mil 182 aspirantes participaron y tan solo 31 resultaron exentos con bola negra. Y situaciones similares asomaron en Parral y en Irapuato, donde de 223 jóvenes, 212 obtuvieron bola blanca, en el caso de Chihuahua, y solo 12 quedaron exentos con bola negra en Guanajuato.
Tras lo anterior, afloraron múltiples especulaciones en redes sociales, sobre todo de aquellas cuentas y usuarios supuestamente gestionados por grupos de la Generación Z.
Entre las hipótesis más sonadas se encontró la que sugería que el incremento de bolas blancas o azules en los sorteos podría tratarse de una suerte de represalia hacia los jóvenes tras lo sucedido en la marcha conmemorativa del 2 de octubre, y la de la Generación Z, convocada el 15 de noviembre de 2025.
Fue lo que atizó la sospecha entre los jóvenes de que la Defensa podría haber incurrido en una “simulación” del sorteo y en un “abuso de autoridad” al faltar a la Ley del Servicio Militar y a su Reglamento, toda vez que se dejó de lado el “azar” (lo mismo que la mecánica física de la tómbola en algunos casos), y deliberadamente habrían sido asignadas más bolas blancas.
En CDMX

En la Ciudad de México, se tomó por caso paradigmático el de la alcaldía Coyoacán, de acuerdo con lo esgrimido por usuarios jóvenes de foros como Discord (metaverso adoptado no oficialmente por la Generación Z para hacer de ágora virtual) los sorteos en dicha demarcación habrían sido el cenit de la desproporción que se avistó en otros lares de la república.
Cuando en el sorteo de 2022, citaron como ejemplo, fueron seleccionados para “marchar” apenas cuatrocientos muchachos de un total de dos mil 173 que se presentaron a la tómbola, en noviembre de 2025 mil 500 jóvenes de la alcaldía, de mil 769 nombres sorteados, terminaron siendo reclutados.
No obstante, los resultados de otras alcaldías no se alinearon con la retórica conspiranoica en boga. En la Cuauhtémoc, se expidieron 561 bolas negras y 1,200 blancas. Del mismo modo, en Iztapalapa, la alcaldía más poblada de la CDMX, 1800 jóvenes resultaron exentos de presentarse en los cuarteles, al tiempo que sólo 300 lo harían tras el sorteo. La tesis de una movilización masiva en supuestas conexiones con el Mundial de Futbol no encontraría sustento en la sede más importante.
Es falso
El general Luis Antonio Pantoja Hinojosa, director del Servicio Militar Nacional, aclaró en entrevista con Crónica que la información anterior se origina por mera “falta de información o algún vacío”, ya que quienes hayan sacado bola blanca o azul se someterán a criterios de exclusión.
“Sólo hubo un cambio en el programa de estudios, el sorteo viene siendo el mismo. El hecho de que los jóvenes saquen bola blanca o azul, no quiere decir que todos vayan a encuadrarse a prestar su servicio, todavía existen criterios de exclusión que tienen que ver con el examen médico que se les hace o los lugares en los que radican”.
Dejó claro que si un joven vive en un lugar a más de 20 kilómetros del centro de adiestramiento, tiene que ser excluido para evitarle hacer traslados de larga distancia.
Mano de obra para el mundial
Otra de las ideas flotantes en el efluvio conspiranoico aseguraba que los jóvenes en filas serían utilizados como “mano de obra” antes y durante el Mundial de Futbol este 2026, esto con la doble intención de coadyuvar en tareas de mantenimiento de las obras que los gobiernos locales han desdoblado en vísperas de la fiesta deportiva, al tiempo que el demográfico juvenil se mantiene ocupado y en ello se disuaden conatos de protesta que puedan estallar en el medio del evento internacional.
El general también aclaró que es totalmente falsa dicha teoría, ya que ese tipo de actividades no se ajustan a lo establecido en el nuevo programa.
“Es totalmente falso, los jóvenes tienen un programa que se compactó en dos escalones, de trece sesiones cada uno”, recordó que el primer escalón comienza el 14 de febrero al 9 de mayo, y el segundo es del 1 de agosto al 24 de octubre, dejando un espacio de junio y julio, entre los escalones, que es cuando se va a llevar a cabo el Mundial 2026.
Pantoja Hinojosa detalló que algunas de las nuevas materias y actividades tienen que ver con Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario, Protección Civil, Defensa Personal, Primeros Auxilios, Acondicionamiento Físico, entre otras, que se adaptarán a las dinámicas actuales de los jóvenes, como una oportunidad de formación, disciplina y compromiso con el país.
Una de las actividades que se realizará por primera vez este 2026 es la práctica de tiro, que “se implementa porque se les inculcará a los jóvenes su empleo en condiciones de seguridad”.
Agregó que la Secretaría de Defensa sí planea fomentar actividades deportivas a los jóvenes que realicen su Servicio Militar; adelantó que participarán en una macroclase de taekwondo y un torneo relámpago de futbol, pero, “con miras al acondicionamiento físico”.
“Las materias forman parte de la formación de cualquier soldado. Queremos que los jóvenes conozcan el medio militar, nuestras actividades y cómo nos manejamos desde el interior de las fuerzas armadas”, comentó el general.
Obligatorio
Entre los jóvenes inconformes también se teorizó que, de negarse a marchar los llamados, nada costaría al poder legislativo, de mayoría guinda, proponer y aprobar cambios a los estatutos del Servicio Militar Nacional e incrementar con ello los rubros en los que se toma por requisito indispensable contar con la cartilla liberada, o bien, actuar de forma directa y convertir la instrucción militar en un tema obligatorio para cada mexicano, eliminando de tajo el sorteo y las exenciones por vía de la bola negra.
El general comentó que sí es “una obligación para con el país”, debido a que en la Constitución está establecido que todos los jóvenes varones al cumplir 18 años tienen que encuadrarse para prestar su servicio. Pero no hay represalias o castigos para quienes no lo hacen.
Destacó que en la actualidad la cartilla liberada ha cobrado más relevancia en las empresas, ya que los empleadores la solicitan como requisito por la formación que reciben los ciudadanos durante el Servicio Militar.
Para concluir, comentó que la modificación al programa de adiestramiento se adecúa a los tiempos que está viviendo el país y se hace más atractivo a las nuevas generaciones con las nuevas materias y programas.
“El objetivo es darle un nuevo valor al Servicio Militar; que los jóvenes volteen hacia el Servicio Militar Nacional, más que por obligación, por el atractivo que ofrecen las trece semanas. Por las facilidades para obtener la cartilla liberada en el menor tiempo posible y por la importancia del documento”, aseguró.