
Este jueves 26 de marzo, el Monte de Piedad emitió un comunicado para asegurar que el Sindicato de personas trabajadoras rechazó una nueva propuesta de acuerdo para terminar el paro laboral a casi seis meses de iniciado y sin signos de que se pueda resolver pronto. Esta situación mantiene algunas similitudes con sindicatos como el de Notimex y Mexicana de Aviación, que duraron años y cambiaron para siempre a estas instituciones, pero también tiene una diferencia clave en su desarrollo.
¿Qué pasó con las huelgas sindicales de Notimex y Mexicana de Aviación?
La huelga en Notimex, agencia de noticias del Estado mexicano, estalló en febrero de 2020 en medio de un conflicto entre la dirección y el Sindicato Único de Trabajadores de Notimex. Los trabajadores denunciaron despidos masivos, violaciones al contrato colectivo y falta de diálogo institucional, mientras que la dirección rechazó las acusaciones y defendió una reestructuración interna. El conflicto escaló rápidamente y derivó en la suspensión total de actividades de la agencia.
El paro se prolongó durante casi cuatro años, convirtiéndose en uno de los más largos en la historia reciente del país. La duración se explicó por la falta de acuerdos entre las partes, múltiples litigios laborales y negociaciones fallidas, así como desacuerdos sobre la legalidad de los despidos y el reconocimiento sindical. Diversos fallos y exhortos de autoridades laborales no lograron destrabar el conflicto, lo que mantuvo el estancamiento operativo de la agencia.
Finalmente, en diciembre de 2023, el gobierno federal determinó la extinción de Notimex como organismo público. La huelga concluyó mediante un acuerdo que incluyó el pago de indemnizaciones a los trabajadores, con lo que se puso fin formal al conflicto. El caso cerró sin una reactivación de la agencia, marcando un desenlace inusual en el que la solución fue la desaparición de la institución.
El conflicto de Mexicana de Aviación inició en 2010, cuando la empresa enfrentó una severa crisis financiera que la llevó a suspender operaciones en agosto de ese año. La aerolínea planteó recortes salariales y modificaciones a las condiciones laborales para intentar mantenerse a flote, pero no alcanzó acuerdos con sus sindicatos, lo que derivó en un proceso de concurso mercantil y el cese de vuelos.
La situación se prolongó durante más de una década debido a procesos judiciales complejos relacionados con la quiebra de la empresa, declarada formalmente en 2014. Durante ese periodo, miles de trabajadores mantuvieron demandas por liquidaciones, salarios caídos y pensiones, mientras los activos de la compañía resultaban insuficientes para cubrir las obligaciones laborales. La falta de un inversionista que reactivara la aerolínea también contribuyó a la prolongación del conflicto.
El caso encontró una salida en 2023, cuando el gobierno federal alcanzó un acuerdo con los sindicatos para la compra de la marca y algunos activos de Mexicana de Aviación. Los recursos obtenidos se destinaron al pago parcial de adeudos laborales, lo que permitió cerrar el conflicto histórico. Posteriormente, la marca fue utilizada para el lanzamiento de una nueva aerolínea estatal, distinta a la empresa original.
¿Podría la huelga en Monte de Piedad terminar igual que Notimex o Mexicana de Aviación?
La complejidad en la huelga del Nacional Monte de Piedad es que ya no se trata solo de un conflicto laboral, sino de un litigio judicial luego de que en febrero de 2026 un juez declarara inexistente el paro. Sin embargo, las sucursales se mantienen cerradas y el Sindicato de personas trabajadoras ha mantenido firme su postura y de negativa de llegar a un acuerdo a pesar de los ofrecimientos propuestos por las autoridades del patronato.
Esta impugnación mantiene el caso en tribunales y permite que el conflicto continúe sin una solución definitiva. Además, las partes han rechazado propuestas de acuerdo y siguen enfrentadas en temas sensibles como el control de plazas y ascensos dentro de la institución.
Si el Tribunal confirma que la huelga es inexistente, el conflicto podría cerrarse más rápido que los otros casos, por lo que, de momento, es poco probable que el paro pueda extenderse de la misma manera o que tenga un final similar.