
El día de hoy, durante la conferencia de prensa “Las Mañaneras del Pueblo”, la titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Marcela Figueroa Franco, presentó los resultados que se han obtenido por medio del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB). Desde su creación, en 2018, se han registrado un total de 394,645 casos, en los que se incluyen casos desde 1952.
De dicho número, han sido localizadas el 66 por ciento de las personas, es decir 262,111 y de estas, el 92 por ciento (240,211), fueron encontradas con vida. Además del total de personas localizadas 96 por ciento no fue victima de algún delito.
Por otro lado, de las 132,534 personas que continúan con el estatus de no localizadas y desaparecidas, 2,356 caso corresponden a hechos que tuvieron lugar entre 1952 y 2005. La mayoría de dichas desapariciones tienen que ver con el periodo de represión por parte del Estado.
Asimismo, las búsquedas se llevan a cabo con colectivos de victimas de estos periodos, familias y sobrevivientes “Como el comité del 68, EUREK, FEDEFAM y muchos otros con quienes además tenemos reuniones periódicas”, explicó Figueroa Franco.
En cuanto a las desapariciones que han ocurrido del 2006 a la fecha, hay 130,78 registros. De este total y con apoyo del análisis en el que se ha estado trabajando a lo largo de los últimos meses, se pueden diferenciar tres grupos distintos:
El primer grupo de registros en la plataforma corresponde a 46,742 , lo que representa al 36 por ciento del total, que no tienen datos completos. Por ejemplo no se cuenta con el nombre, sexo, fecha de nacimiento , contexto de la desaparición fecha o lugar de los hechos, lo que imposibilita la búsqueda. “Aún así se mantienen en el registro”.
El segundo grupo está compuesto por 40, 308 registros que si cuentan con datos suficientes para que se realice la búsqueda, y de los cuales posterior a una revisión e diversos registros administrativos, ha sido posible comprobar actividades que se desarrollaron después de su desaparición. Entre estos movimientos se encuentran matrimonios, altas en el SAT y cambios de domicilio en el INE.
El tercer grupo está compuesto por 3,128 casos (el 333 por ciento del total) corresponde a registros con datos completos, pero que hasta el momento y después de una búsqueda exhaustiva en registros administrativos, se siguen sin encontrar coincidencia ni actividad posterior a la fecha del reporte de desaparición.
La razón por la que se separan de está manera los grupos, se debe a que cada uno tiene una estrategia de trabajo diferente.
Uno de los obstáculos en los caos que no cuentan con la información suficiente , es que antes del 2025, cuando entro en vigor la Reforma a La Ley General en Materia de Desaparición, no se pedía un mínimo de datos de identificación, por lo que las descripciones suelen ser muy escasas; niña, Juanito, El Cuate, entre otros. En algunos casos, cuando las desapariciones si eran reportadas con el nombre de la persona, se omitían las dirección de domicilio, el número de contacto y el lugar donde se le vio por última vez.
En cuanto a los casos en los que se ha registrado alguna actividad posterior, para poder formalizar que las personas corresponden a quienes fueron reportados como desaparecidos, por ley, se requiere una ley de vida, o en su caso, de fallecimiento. Para lograrlo, se ha implementado una estrategia que cuenta con dos rutas de acción: si es que se cuenta con los datos de contacto, la primera opción es intentar ponerse en contacto con la persona para después agendar una visita a su domicilio con el propósito de juntar evidencia de prueba de vida. Posteriormente se añade dicha información al expediente del caso. La segunda opción, cuando no se cuenta con los datos de contacto, se le solicita al INE o a compañías telefónicas y una vez que se obtiene se aplica el mismo proceso de verificación, para confirmar o actualizar los registros y poder cambiar el estatus de desaparecida a encontrada. Gracias a este mecanismo, han sido ubicadas 5,269 personas.
Por último, de los 43,128 casos de quienes se tienen sus datos completos para la búsqueda, pero que, desde su desaparición no se ha detectado ningun tipo de actividad, es importante mencionar que solo 3,869 cuentan con una carpeta de investigación, mientras que 26,611 son solamente reportes. La diferencia entre un reporte y una carpeta es que los reportes formalmente no inician una investigación dentro de la fiscalía. En segundo lugar se encuentran los que han sido registrados por las comisiones nacionales y locales de búsqueda, los cuales suman 10,854 casos. Y, 794fueron reportados directamente por la ciudadanía en el portal e la Comisión Nacional de búsqueda.