
Tras el derrame de hidrocarburo en las costas del Golfo de México del que aún no se precisan las causas de un daño de más de 630 kilómetros, la Presidenta Claudia Sheinbaum, ordenó la creación e implementación de un Observatorio Permanente en la zona.
Esta acción es una iniciativa estratégica para monitorear el cambio climático, la biodiversidad y los riesgos ambientales, que será coordinada por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) y que trabajará a partir de ahora bajo un modelo integral que combina infraestructura de monitoreo en campo (boyas oceanográficas, estaciones meteorológicas y mareógrafos) con tecnología satelital, plataformas digitales y modelos predictivos para generar información científica en tiempo real.
El Observatorio Permanente del Golfo de México tiene cuatro objetivos estratégicos que implican el monitoreo del cambio climático; gestionar recursos de cuidado de la biodiversidad; impulsar acciones de seguridad industrial y ambiental; y por último, fomentar la ciencia ciudadana, involucrando a las comunidades y estudiantes en la recolección de datos para la investigación y la vigilancia ambiental.
Su propósito es vincular a las comunidades de investigación y a los tomadores de decisiones para generar políticas públicas basadas en evidencia y fomentar la participación comunitaria. El proyecto articula a las Universidades Nacional Autónoma de México (UNAM); Autónoma de Baja California (UABC); y Veracruzana (UV), entre otras; así como al Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada, Baja California (CICESE); El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), y el Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial (Centro GEO).
Continúa el trabajo interinstitucional
Hasta ahora se registran acciones desplegadas en 48 playas, de las cuales 32 ya se encuentran sin arribazón (7 en Tabasco y 25 en Veracruz), resultado de trabajos intensivos de limpieza, contención y monitoreo por las que se ha logrado la recolección total de 894.2 toneladas de hidrocarburo, de las cuales 853.6 toneladas corresponden a playas y 40.6 toneladas al mar, mediante trabajos manuales y mecánicos para su adecuada disposición.
En materia de contención, actualmente se encuentran 2 mil metros de barrera, y se encuentran en tránsito alrededor de 17 mil metros a fin de apoyar los esfuerzos de contención.
El 3 de abril, en Tamaulipas, personal de la Profepa realizó recorridos de vigilancia e inspección con reportes de playas limpias en las zonas sur (escolleras), centro (sirenas) y norte (glorieta) de Miramar; litoral limpio en la zona sur y manglar sin afectación en Altamira; y atención de limpieza en playa La Pesca. Personal del ayuntamiento de Ciudad Madero mantiene distintas cuadrillas para realizar labores de limpieza en la zona de playas y se llevan a cabo recorridos de vigilancia sistemática en el Santuario Tortuguero Playa de Rancho Nuevo.
La ASEA trabaja en la coordinación y supervisión de la limpieza de playas afectadas, así como en la gestión integral de los residuos derivados de estas labores, estableciendo junto con Pemex puntos específicos de acopio, traslado y disposición en diversos municipios costeros; adicionalmente, implementó un despliegue de verificación en periodo vacacional de Semana Santa para monitorear de forma preventiva las zonas de playa ante posibles recales de hidrocarburo, asegurando la continuidad de las acciones de saneamiento ambiental y el control adecuado de los materiales contaminantes recolectados.