
En el marco del Día Mundial de la Salud este 7 de abril, México enfrenta retos clave: un 39% de la población, es decir, , alrededor de 44 millones de personas, carece de acceso efectivo a servicios de salud, según cifras del INEGI
De hecho en los últimos nueve años la cifra se duplicó, con mayor impacto en zonas urbanas.
De acuerdo con el Informe mundial sobre los determinantes sociales de la equidad en salud, 2025, estos factores sociales pueden influir en los resultados de salud incluso más que las influencias genéticas o el acceso a la atención sanitaria.
El informe muestra que América Latina y el Caribe sigue siendo la región con los niveles más altos de desigualdad en el mundo.
Marcado por contrastes económicos y sociales, México, arrastra una deuda silenciosa: brindar atención médica justa y digna.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en 2022, el 39.1% de la población mexicana, alrededor de 50 millones de personas, no tenía acceso a servicios de salud.
Con una esperanza de vida de 75.5 años, el sistema atiende diariamente cerca de 1.2 millones de personas, con un gasto en salud que representa el 5.2% del PIB nacional.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud las infecciones respiratorias agudas en México encabezan la lista con más de 4 millones de casos en 2026. Le siguen las enfermedades intestinales y las infecciones de vías urinarias. La diabetes registra tasas de mortalidad históricas.
Entre los padecimientos crónicos, destacan la hipertensión arterial y la diabetes, que continúan siendo de los principales problemas de salud pública en el país.
Además, otras enfermedades como depresión, enfermedades del corazón, varicela y desnutrición también presentan cifras relevantes, mientras que padecimientos como influenza, tuberculosis, VIH y dengue mantienen presencia con menor incidencia.
BRECHA CRITICA
Pero eso no es todo, pues México enfrenta una brecha crítica en salud mental e incluso en América Latina esta situación esta brecha puede superar el 70%.
Especialistas señalan que la conversación sobre salud mental ha crecido, pero el acceso a atención psicológica sigue siendo limitado y desigual.
En México, 3 de cada 10 personas padecerán algún trastorno mental a lo largo de su vida, y 2 de cada 3 no reciben tratamiento, de acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP)
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, el gasto público en salud mental representa apenas una fracción del presupuesto total en salud, lo que limita la cobertura y el alcance de los servicios. Especialistas coinciden en que esta falta de inversión refuerza la percepción de que la salud mental es secundaria frente a la salud física.
Más allá de las cifras, el impacto es cotidiano. Es cada vez más común que las personas normalicen síntomas como insomnio, irritabilidad, fatiga constante o dificultad para concentrarse, sin buscar atención profesional, lo que puede agravar su estado emocional con el tiempo.
“Hoy vemos más contenido sobre ansiedad, depresión o autocuidado, especialmente en redes sociales, pero eso no significa que las personas estén recibiendo atención profesional. Informarse no sustituye un proceso terapéutico”, explica Camila Benzaquen, especialista en salud mental y fundadora de la plataforma Mente Bonita.