
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, indicó en la antesala de la segunda ronda de conversaciones formales con Estados Unidos, que México busca formar por 25 su producción de semiconductores en tres años, para aprovechar el giro de EU hacia cadenas de suministro norteamericanas y reducir su dependencia de Asia.
Asimismo, afirmó que esa relocalización será uno de los temas centrales del nuevo entorno comercial que México discute con Washington en medio de aranceles, mayor proteccionismo y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“Va a ser muy complicado seguir trayendo todos los semiconductores de Asia. Muy caro, complejo y difícil”, precisó Ebrard en el marco del VC Day 2026, organizado en Ciudad de México por la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap).
En el evento se anunciaron inversiones por 1,614 millones de dólares en startups mexicanas en 2025 y 525 en el primer trimestre de 2026.
Igualmente señaló que el objetivo estratégico estadounidense es que estos componentes clave para la electromovilidad y la inteligencia artificial (IA) se fabriquen en Norteamérica.
Según el titular de Economía, el país ya participa en este sector, pero todavía no en la escala que requerirá el nuevo mercado.
“Del porcentaje que va a bajar (por la menor dependencia de Asia), ¿qué parte nos queremos quedar nosotros?”, manifestó al estimar que el país podría pasar de una participación marginal a captar una fracción relevante del ajuste.
“Eso implica multiplicar como por 25 veces lo que hoy hacemos en semiconductores en tres años”, agregó.
Ebrard vinculó esta oportunidad con las negociaciones comerciales que prepara para la próxima semana en Estados Unidos, donde México buscará mantener su “mejor posición relativa” frente a otros competidores, pese a los aranceles.
Explicó que esa ventaja ayuda a entender el aumento de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos, incluso en un escenario de incertidumbre comercial, porque México paga aranceles menores que sus principales competidores.
Además señaló que el cambio no se limitará a los chips, pues también prevé transformaciones en la industria farmacéutica, en particular en los ingredientes farmacéuticos activos, donde Estados Unidos y México mantienen una alta dependencia de Asia.
Ebrard recordó que el mercado farmacéutico estadounidense vale 1.4 billones de dólares, mientras que México apenas exporta 1,600 millones de dólares en ese sector, por lo que anticipó que esas ventas “se van a multiplicar varias veces”.
Añadió que habrá cambios en electrónica, cables, conexiones, cobre procesado, dispositivos médicos, robótica, electromovilidad, motores eléctricos y arneses para transporte público.