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Caso Rolando: empantanado por no acreditar beneficio económico del perpetrador. Según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 71 por ciento de las víctimas de trata son mujeres, niñas y niños

Del anonimato al enganche: la explotación sexual en el Mundial

Caso Rolando: empantanado por no acreditar beneficio económico del perpetrador. Según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 71 por ciento de las víctimas de trata son mujeres, niñas y niños.
Explotación sexual

Un nick anónimo basta para acceder a cientos de chats en los cuales es posible enganchar a menores de edad u ofrecer servicios sexuales. No es el Internet profundo: los motores habituales de búsqueda llevan a un mundo sórdido, con miles de perfiles secretos: la compra-venta de cuerpos, ahora alimentada por la fiebre mundialista…

¡CDMX: viendo el Mundial, algún jovencito que me acompañe!

¡Maduro español de 66 años, busca gente joven!

¡Algún joven con uniforme de futbol!

¡Por mi zona, algún futbolista!

¡Algún futbolista para jugar!

¡Argentinos en busca de chicos para celebración del juego de futbol!

Según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el 71 por ciento de las víctimas de trata son mujeres, niñas y niños; y en tres de cada cuatro casos lo son con fines de explotación sexual.

La puerta

El trabajo reporteril detectó decenas de plataformas especializadas en conversaciones instantáneas: dalechat.org, chateagratis.net, el chat.com, salasdechatgratis.org, chateamos.net, canalchat.org, chatzona.org, latinchats.net, latinchatgratis.com, chathispano.com, quierochat.com, entre otras. Mensajes en tiempo real, a cada segundo, sin registro ni verificación. Una puerta hacia el abuso, agrandada por la Copa del Mundo y en perjuicio, principalmente, de adolescentes y jóvenes.

A las plataformas de chats es posible ingresar como simple invitado, oprimir un botón de conexión y listo. Casi en ninguna se corrobora la mayoría de edad ni se pide aceptar condiciones de uso.

A la vista, cientos de salas temáticas, la mayoría relacionadas con sexo o cibersexo, citas a ciegas, prostitución, compra de fotografías o videos, pornografía, promesas de regalos o dinero a cambio de favores sexuales. En cada una, cientos, miles de usuarios en línea, en actividad incógnita, con apodos insinuantes y coyunturales: “Morboseador de futbolistas, futbolero 17, futbolista, mundialista, pasivo-futbol, activo-pambolero, papá-Mundial”.

En casi todos los sitios, las salas se dividen por país, región, preferencia sexual e interés personal: hombres buscando mujeres y menores, hombres buscando hombres, mujeres buscando mujeres y más.

La “caza” no sólo se emprende del lado de los enganchadores, con un perfil más o menos definido: adultos o adultos mayores, muchos extranjeros o de visita en México e inclinados a presumir un poder adquisitivo alto. También se da, tristemente, del lado de la oferta:

¡Soy menor de gym y juego futbol!

¡Soy jovencito, alguien en CDMX por el Mundial!

¡Disponible para maduros mientras ven futbol!

Vacíos en marco legal

El uso de chats en el ciberespacio no está regulado en nuestro país, pese a los altos peligros delictivos.

En realidad, son muchos los vacíos y las deficiencias de la legislación en materia de trata de personas y explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, aseguró Corina Giacomello, académica del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chiapas.

La especialista en justicia penal para adolescentes y derechos de la niñez fue coautora del capítulo “Turismo Sexual en el Mundial FIFA 2026”, incluido en el libro La Copa del Mundo Frente al Sistema Penal, presentado en días recientes.

“La trata de personas y explotación sexual de mujeres, niñas y niños son símbolo de todas las grandes contradicciones en México y el mundo, de todas las desigualdades y delitos que se siguen perpetrando y que se exacerban en el marco de un evento deportivo como el Mundial de futbol”, describió.

“Entre los muchos bienes que se intercambian en el Mundial está la explotación sexual de grupos vulnerables, y se da en el epicentro de este delito en México, que es la Ciudad de México, junto con el Edomex. México es uno de los países paraíso de quienes buscan explotar sexualmente a mujeres e infantes. Necesitamos acciones de carácter preventivo, sensibilización, políticas públicas, persecución penal efectiva, pero el marco legislativo es uno de los frentes que urge abordar”.

Consentimiento

Rolando, de 16 años y originario de la Ciudad de México, fue enganchado por un tipo, quien se presentó en uno de los chat como extranjero -no especificó su nacionalidad-, de visita en nuestro país, de cara a la justa mundialista. El chico se dejó envolver con la promesa de dinero. La conversación pasó del chat a telegram, donde hubo intercambio de fotografías, y se acordó una cita en una plaza comercial al norte de la CDMX.

En el día acordado, el menor subió al vehículo del sujeto, quien lo condujo a una de las zonas más apartadas del estacionamiento; tras una primera interacción dentro del auto, el foráneo soltó su intención de ir a un lugar más privado, donde se sumarían “otros amigos”. Rolando entró en pánico, más aún por la insistencia y presión. Después de varios minutos tensos, logró salir del auto y huir. Por el susto y angustia, terminó por contarle todo a su madre. Presentaron una denuncia ante la Fiscalía de Investigación de Delitos Cometidos en Agravio de Niñas, Niños y Adolescentes, en la colonia Doctores, pero el caso quedó empantanado: hubo consentimiento, le dijeron, además de la imposibilidad de acreditar la identidad del abusador y un beneficio económico.

“Estos delitos de carácter sexual tienen un sesgo de género y edad, y estamos en la Ciudad de México, capital del turismo sexual del país y probablemente del mundo”, apuntó la doctora Giacomello, quien participó en un congreso en torno al régimen jurídico del Mundial, organizado por la UNAM.

“Si una persona comete una de estas conductas y tiene como único beneficio el placer, el placer en el dolor del otro, el placer en explotar al otro, el placer en violar a un niño o niña, y si no hay beneficio económico, no hay delito, es una de las omisiones de la ley”.

“¿Por qué el legislador consideró necesario para integrar el tipo penal del turismo sexual infantil que el sujeto activo se beneficie económicamente?, ¿no es suficiente el tener a menores listos para ser explotados sexualmente para acreditar el tipo penal? Tenemos un problema grave porque sin un tipo penal estamos frente a la no comisión de un delito. La Ley de Trata protege a las personas tratantes y desprotege a las víctimas”.

La absurda imposición legislativa de comprobar una remuneración a favor del perpetrador, así como beneficios directos a su persona se repite en el artículo 13 (Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas) sobre prostitución y pornografía, el artículo 15 sobre el comercio y distribución de escritos y fotografías de carácter sexual, el artículo 16 sobre obligar a menores de edad a realizar actos sexuales y el artículo 18 sobre trasladar a una persona al interior o exterior del territorio nacional para realizar actos sexuales.

“La pornografía gratuita, por ejemplo, no es entonces pornografía. Hay un marco legal que garantiza la impunidad”, reprochó Giacomello. Y sugirió establecer un programa de compliace antiexplotación sexual obligatorio para todas las empresas e instituciones, basado en buenas prácticas, estándares éticos, organización, protocolos y cumplimiento normativo por parte de empleados, directivos y funcionarios involucrados.

“Estamos en el lugar ideal para quien quiera dedicarse a este tipo de delitos, no sólo por la amplia oferta, sino también porque hay vacíos legales; se necesitan reformas al marco legal: el hecho de que las personas sean víctimas de explotación sexual debe ser suficiente para una sanción. Y se requiere además establecer en lugares vinculados al sector turístico como hoteles, restaurantes, airbnb, baños públicos y aeropuertos un programa de compliace que contemple sanciones graves y que las autoridades verifiquen que efectivamente esos programas se cumplan”.

El Mundial es furor, fiesta, esperanza, pasión, pero también riesgo y oportunidad delictiva…

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