Luego de haber pasado tres años y medio preso en un penal de Quintana Roo y trasladado después al Centro Federal y de Readaptación Social (Cefereso) 1 del Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, la madrugada de este miércoles el exgobernador de Puebla, Mario Marín, acusado de ordenar la tortura de la periodista Lydia Cacho tras haber revelado una red de pederastia que lo involucró, abandonó la madrugada de este miércoles el penal mexiquense de máxima seguridad y trasladado a su domicilio en Xilotzingo, donde continuará su proceso en prisión domiciliaria.
El exmandatario poblano, conocido como el “Gober precioso”, llegó a su domicilio en Puebla pasadas las 4:00 horas locales escoltado por elementos de la Guardia Nacional que constataron que Mario Marín cumpla con los requisitos que por ley se le ordenan.
Entre las medidas impuestas para que Mario Marín haya sido trasladado a su domicilio debe cumplir está la prohibición de salir de Puebla y del país, tuvo que pagar una fianza económica por 100 mil pesos, tiene prohibido acercarse a la periodista Lidya Cacho y además deberá portar un brazalete electrónico.
Fue la jueza Angélica Ortuño Suárez, en Quintana Roo, quien ordenó excarcelar al “Gober precioso”. Al argumentar entre los motivos que la Fiscalía General de la República (FGR) no pudo acreditar la necesidad de mantenerlo en prisión en lo que concluye su juicio.
La detención del exgobernador de Puebla derivó tras la publicación en 2004 del libro “Los demonios del Edén”, de la periodista Lidya Cacho, quien denunció una mafia de pederastia en México y la explotación comercial del sexo con menores de edad, lo que provocó que la policía la torturara y secuestrara durante 48 horas bajo supuestas órdenes del exgobernador poblano.
Otro de los personajes que aparecen en este libro es Succar Kuri, condenado a 94 años por delitos de pederastia y pornografía infantil y corrupción de menores, y quien falleció en junio pasado en prisión.

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