
El gasto de los hogares mexicanos arrancó 2026 con el pie izquierdo. El Indicador Mensual de Consumo Privado (IMCP) registró una caída de 1.6% en enero respecto al mes previo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Este indicador, que mide la evolución del consumo en bienes y servicios —tanto nacionales como importados—, es una de las principales señales para tomar el pulso de la economía interna. Y esta vez, la lectura no es alentadora.
El golpe más fuerte vino del lado de los productos importados, cuyo consumo se desplomó 6.8%, evidenciando un freno importante en la demanda de bienes del exterior. Detrás de este retroceso podrían estar factores como la cautela en el gasto, la volatilidad económica o incluso ajustes en los bolsillos de las familias.
En contraste, el consumo de bienes y servicios de origen nacional también mostró debilidad, aunque en menor medida, con una disminución de 0.7%. Si bien la caída es más moderada, confirma que el enfriamiento no es exclusivo de un solo segmento.
El arranque de año, tradicionalmente marcado por ajustes tras el gasto decembrino, parece haber sido más pronunciado de lo habitual. La combinación de menor consumo interno y caída en importaciones abre el debate sobre el ritmo que tomará la economía en los próximos meses.