
La Sociedad Financiera Popular (SOFIPO), Libertad Financiera cerró junio de 2026 administrando más de 10.7 mil millones de pesos en captación, registrando una tasa de crecimiento anual cercana al 5.6% en los últimos tres años, cifra superior al promedio estimado del 3% correspondiente a la banca tradicional según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Con 66 años de trayectoria y más de 2.4 millones de clientes, la entidad se mantiene como una de las firmas con mayor experiencia en el sector de las Sociedades Financieras Populares (SOFIPOS), el cual atiende a 39.27 millones de usuarios en todo el país.
Durante 2026, Libertad Financiera ha mantenido un coeficiente de liquidez de entre 35% y 40%, nivel holgadamente superior al mínimo legal del 10%.
Una de las fortalezas de esta organización se refleja tanto en la evolución del ahorro como en sus indicadores de liquidez y solvencia regulatoria.
Los reportes públicos de la CNBV sitúan su Nivel de Capitalización (NICAP) en 133.32% al cierre de junio de 2026, lo que la ubica formalmente en la Categoría 1 de capitalización dentro del sistema financiero supervisado.
Para la entidad, la inclusión sostenible trasciende la sola ampliación del acceso a productos de ahorro o crédito. Implica integrar a sectores que históricamente han tenido menor participación en la banca y acompañarlos en la gestión de sus compromisos.
En este marco, la evaluación del desempeño no responde a un solo indicador, sino a la gestión integral de la operación, el seguimiento adecuado de la cartera crediticia y el respaldo que brinda un esquema regulado.
Como parte de sus ejes de responsabilidad social, la institución complementa el acceso financiero con programas educativos enfocados en la toma de decisiones informadas.
A través de iniciativas como Retiro con Libertad —orientada a adultos mayores—, conferencias universitarias, Despega con Libertad y La magia del ahorro, la organización promueve el conocimiento de las condiciones contractuales, el desarrollo de la capacidad de pago y la planeación familiar. De esta forma, la firma estructura un modelo donde convergen el acceso crediticio, la gestión prudencial de liquidez y la educación para convertir a los servicios financieros en herramientas útiles de desarrollo.