Bienestar

¿Cómo se detecta el cáncer de colon?

La colonoscopia es un método eficaz y comprobado de detectar el cáncer de colon en las primeras etapas, así como de identificar y extraer pólipos precancerosos.

Una imagen de una cirugía de cataratas con láser.
Una imagen de una cirugía de cataratas con láser. Una imagen de una cirugía de cataratas con láser. (La Crónica de Hoy)

 El cáncer de colon es la segunda causa principal de muerte por cáncer en Estados Unidos y la cuarta en México.

Sin embargo, los estudios han demostrado que su temprana detección y tratamiento aumenta significativamente la probabilidad de curarlo. Las investigaciones también descubrieron ventajas claras de empezar con la detección de cáncer de colon no más allá de los 50 años, aunque algunas personas con más riesgo podrían requerir someterse a la detección antes.  

La colonoscopia es un método eficaz y comprobado de detectar el cáncer de colon en las primeras etapas, así como de identificar y extraer pólipos precancerosos.

Este examen se realiza introduciendo por el recto una sonda larga y flexible, llamada colonoscopio, que contiene una cámara diminuta en la punta para permitir al médico detectar cambios o anomalías en todo el colon y el procedimiento normalmente dura entre 20 y 30 minutos. Si no se encuentran anomalías y la persona no corre más riesgo para cáncer de colon, entonces se debe repetir después de 10 años.     

A pesar de que la colonoscopia sea un medio de detección muy eficaz, algunas personas prefieren evitarla debido a la minuciosa limpieza previa del colon que se realiza mediante el uso de enemas, evitando alimentos sólidos durante 3 o 4 días antes del examen o tomar laxantes, ya que el estudio no puede realizarse si los intestinos no están limpios.

El procedimiento se lleva a cabo a menudo en una sala especial en un hospital o clínica o en un consultorio médico que cuente con el aparato.

Por lo general se seda a la persona por unos minutos para que se relaje y no sienta dolor alguno y se acuesta sobre el costado con las rodillas flexionadas hacia el tórax.

El colonoscopio se introduce suavemente a través del ano y se desplaza con cuidado hasta el comienzo del intestino grueso y hasta la parte baja del intestino delgado.

Se inyecta aire a través del colonoscopio para brindar una mejor vista al doctor. Se puede utilizar la succión para retirar líquidos o materia fecal que hayan quedado.

El médico obtiene una mejor vista a medida que se va sacando el colonoscopio. Por lo tanto, se realiza un examen más cuidadoso mientras se va extrayendo y se pueden ir tomando muestras del tejido para hacer biopsias o quitar pólipos con unas pinzas pequeñas que se encuentran en la punta del colonoscopio. También se van tomando fotografías mediante la cámara que se localiza en el extremo del colonoscopio y hasta se pueden dar procedimientos tales como terapia con láser.

Una alternativa a la colonoscopia es la sigmoidoscopia flexible, que tiene una duración de 10 minutos. A fin de realizar ese procedimiento, se introduce por el recto una sonda fina y flexible con una diminuta cámara en la punta que permite al médico visualizar el interior del recto y la mayor parte de la porción inferior del colon, llamada colon sigmoideo. Para expander el intestino se inyecta también un poco de gas.

Éste estudio no requiere sedantes y la limpieza del colon generalmente es menos extensa que para la colonoscopia. Aunque su desventaja principal es que no puede descubrir anomalías en la parte superior del colon.    

En caso de que el paciente opte por someterse a una sigmoidoscopia flexible en lugar de la colonoscopia, sería provechoso que también se realizara anualmente otra detección para cáncer de colon, llamada prueba inmunoquímica fecal. Este se trata de un examen de laboratorio que revisa la presencia de sangre oculta en una muestra de heces. Cuando todos los años se hace la prueba inmunoquímica fecal, la sigmoidoscopia flexible generalmente puede repetirse cada 10 años, aunque podría requerirse antes según la situación particular. 

Otra alternativa para algunas personas es someterse anualmente solo a la prueba de inmunoquímica fecal o a otro examen de heces similar, llamado prueba de sangre oculta en heces. Cuando esos exámenes revelan sangre en las heces, entonces se realiza la colonoscopia para intentar determinar la fuente del sangrado. No es necesario limpiar el colon para la prueba inmunoquímica fecal ni para la prueba de sangre oculta en heces y la muestra normalmente se recoge en casa.   

Otras pruebas para detección del cáncer de colon incluyen la colonografía por tomografía computarizada, a veces llamada colonoscopia virtual, y una prueba de heces que examina cambios del ADN en las heces.

Esos análisis también son menos invasivos que la colonoscopia y que la sigmoidoscopia flexible, aunque la colonografía por tomografía computarizada también requiere de limpiar el intestino.

La prueba del ADN en heces ha sido investigada menos extensamente que otros exámenes para detectar el cáncer de colon, sobre todo con respecto al punto hasta donde es necesario el seguimiento ante un resultado positivo de la prueba.  

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