Opinión

Aranceles, fentanilo y el Mencho

Fentanilo

La semana que termina dejó muchas lecciones. Confirmó que tolerar el empoderamiento de las bandas criminales atenta contra la soberanía nacional por lo que puede considerarse un acto de traición a la patria. No exagero. Que haya carteles que imponen su voluntad en ciudades importantes donde las autoridades civiles están a sus órdenes, nos tiene en la mira de fuerzas extranjeras que quieren hacer el trabajo que nosotros debimos haber hecho hace años.

El caso del fentanilo es de libro de texto. Durante el sexenio pasado se aseguró que México no fabricaba drogas, bueno uno que otro loquito por ahí, pero una vez que el expresidente salió del escenario para irse, según dicen, a una finca de Palenque, aparecieron cientos de laboratorios clandestinos. No hay misterio. Aparecieron porque los buscaron. Ahora hay voluntad política para atacar ese problema, el de la producción y tráfico de opiáceos que puede ser el pretexto para descarrilamiento económico del país y caer en una vertiente de inestabilidad social.

Las fuerzas federales están haciendo un trabajo encomiable que merece reconocimiento social. Hay gente arriesgando la vida y la tranquilidad de sus familias para darle una oportunidad al Estado de Derecho. Se puede vencer al Cartel de Sinaloa y detener el tráfico de fentanilo, dos cosas que hasta hace poco parecían imposibles ya se están haciendo realidad. Horas antes de que el presidente Trump detonara la guerra arancelaria, el general Gregory M. Guillot, jefe del Comando Norte del Pentágono reveló que desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca el tráfico de fentanilo desde México ha disminuido 40 por ciento. Es un dato contundente, una “disminución significativa” para usar palabras del general Guillot, que muestra que cuando hay voluntad política la maquinaria estatal da resultados.

Claro que el general Guillot llevó agua a su molino y fijó el mérito en el despliegue de 6 mil 500 elementos del Ejército yanqui en la frontera con México que por cierto ahí se quedarán por tiempo indefinido. Terminal la producción de drogas es imposible, sobre todo porque hay del otro lado de la frontera un mercado de consumidores insaciables, pero se puede reducir significativamente en el corto plazo si hay voluntad política de hacerlo aquí y allá. El fentanilo mata, es una droga sin sex-appeal, sucia, que convierte en zombis a sus víctimas. Los americanos se asustaron y convirtieron su combate en un tema político y eso nos trajo a la guerra comercial.

Estados Unidos no le podrá ganar la guerra comercial a China si no tiene a México y Canadá de su lado, es una afirmación que ha permeado y que no tiene vuelta de hoja. Si Trump considera a México y Canadá enemigos, China asumirá el mando mundial incluso antes de que concluya la administración de Donald. Los saben los CEOs de las empresas gringas y son ellos los que tienen la posibilidad de hacer entender a Trump. Norteamérica puede consolidarse como la región económica más fuerte del mundo si el sentido común gana más batallas de ahora en adelante.

Glifos

Los Alegres del Barranco andan tristes. Ya incluso mandaron una carta de disculpa por haber ensalzado la figura del Mencho, jefe del CJNG, en sus conciertos. Los Alegres fingen demencia pero ya vieron que les espera un futuro incierto si siguen como paleros de criminales. Lo que más les duele es que les quitaron las visas y ya no podrán ir a Estados Unidos, a facturar como diría Shakira. Por ahí hay más cantantes que forman parte de la maquinaria de propaganda de los carteles. Han ganado millones, pero podrían volver al barrio del que surgieron o incluso caer presos para convivir cuerpo a cuerpo con sus cuates de la mafia.

jasaicamacho@yahoo.om

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