
Existe un campo relativamente nuevo de investigación que tiene como objetivo la identificación y secuenciación del DNA de artistas prominentes, que se conoce como “arteómica”. Hace un par de años comenté en este espacio un artículo muy interesante sobre el genoma de Beethoven (Diario La Crónica, 27/03/23). La semana pasada hubo revuelo al respecto con la publicación en preprint en el sitio de bioRxiv (doi.org/10.64898/2026.01.06.697880) de un trabajo en el que se sospecha que quizá se ha identificado DNA de Leonardo Da Vinci. La historia es fascinante.
El Instituto Craig Venter, en Maryland, lleva varios años trabajando en el “Leonardo Da Vinci DNA Project” (jcvi.org/research/leonardo-da-vinci-dna-project), cuyo objetivo es determinar si los restos depositados en la capilla del Castillo Real de Amboise tras la muerte del maestro el 2 de mayo de 1519 son realmente suyos. Pero el acceso a los restos está condicionado a que los científicos cuenten con DNA de otra fuente, con razonable certeza de que es de Leonardo.
Las opciones para determinar linajes a lo largo del tiempo son el DNA mitocondrial o el del cromosoma Y. Cuando el espermatozoide penetra en el óvulo, se parte y la fracción que contiene las mitocondrias queda afuera, por lo que en el nuevo individuo que se genera, las mitocondrias vienen solo de la madre y, por lo tanto, su DNA mitocondrial será idéntico al de mamá, así como al de la abuela, bisabuela, tatarabuela, etc. en la línea materna.
De forma similar, el cromosoma Y, que viene del espermatozoide, como no encuentra pareja para recombinarse, en contraste con el resto de los cromosomas, permanece sin cambios en el nuevo individuo y así es idéntico al de su padre, abuelo y todo el linaje paterno. En el caso de Leonardo, el DNA sería de poca utilidad mitocondrial porque no se conoce dónde fue enterrada su madre, Caterina.
Queda entonces la opción del cromosoma Y. Leonardo no tuvo hijos, pero su padre, Piero Da Vinci, tuvo 23 y un estudio muy extenso recientemente publicado en un libro (mayo de 2025; GENÌA DA VINCI Genealogia e genetica per il DNA di Leonardo) ha trazado su linaje paterno a través de 21 generaciones, hasta 14 descendientes hombres vivos actualmente. Con secuenciación del cromosoma Y se ha comprobado el linaje de la generación 21.ª a la 15.ª y se está trabajando en encontrar restos de las anteriores. Esto podría resultar en el DNA necesario para lograr acceso a los restos de Amboise.
Otra opción, que está relacionada con el artículo de la semana pasada, es recobrar DNA de obras u objetos que fueran de Leonardo. El grupo de Maryland tuvo acceso a un dibujo de una colección privada conocido como el Niño Santo que se presume que fue hecho por Leonardo Da Vinci.
Con hisopos se obtuvo material de la cara anterior y posterior del dibujo, así como de unas cartas de un primo de Leonardo. Con métodos sofisticados se logró recuperar algo de DNA, que resultó de bacterias, virus y hongos, pero también se pudo secuenciar DNA del cromosoma Y humano y analizarlo contra más de 90.000 marcadores filogenéticos del cromosoma Y.
Se encontraron marcadores típicos de las personas de la Toscana, tanto en el dibujo como en las cartas. No se puede asegurar que el DNA sea de Leonardo Da Vinci, pero mientras más obras u objetos se estudien con esta estrategia, ahora probada, más evidencias se obtendrán al respecto.
Secuenciar el DNA de personajes como Leonardo Da Vinci puede dar luz sobre el origen de sus increíbles capacidades fisiológicas y artísticas, así como conocer su predisposición o protección a enfermedades que revelen sus posibles padecimientos.