
El rechazo y el desprestigio es universal y no sólo avanza en su país. Es poco claro que ello pueda ser una meta alcanzada, pero sin duda es exactamente lo contrario a recibir honores. Recientemente se dio a conocer el llamado Índice de Percepción sobre la Democracia 2026, el cual es un sondeo de percepciones elaborado sobre las respuestas formuladas por 94,146 personas a una batería de preguntas en 98 países sobre temas vinculados con las instituciones y los valores democráticos, la cual fue encomendada por una organización llamada Fundación para la Alianza de las Democracias, una institución seria, pero no precisamente progresista, por lo que sus resultados llaman más la atención.
Así las cosas, de acuerdo con ese índice, Estados Unidos aparece como uno de los países que representan una mayor amenaza para el mundo por encima de países como Rusia e Israel.
Por la información difundida sobre dicho estudio, los rangos de percepción positiva y negativa de las personas encuestadas, se miden a partir de los cien puntos positivos y los cien puntos negativos, respectivamente. Es así que sobre esa base, la percepción neta sobre el país norteamericano es de -16%, una cifra bastante negativa para un país que ha presumido tradicionalmente de la solidez de su democracia. Más aún, el declive negativo es más dramático cuando se toma en cuenta que hace 2 años, la percepción sobre Estados Unidos era de +22%.
Como cabe suponer, el actual mandatario ha contribuido enormemente con este desplome de la imagen de su propio país en el plano global, fundamentalmente con su actuar a partir de las diferentes amenazas que ha venido profiriendo desde que inició su presidencia y, desde luego, ejecutando actos arbitrario como la imposición de tarifas comerciales a diestra y siniestra, buscando hacerse del control de Groenlandia, sugiriendo el posible retiro de la OTAN, la guerra emprendida junto con Israel en contra de Irán y la subida de los precios de los energéticos como consecuencia de ello.
No son todos los temas que han pesado en las percepciones de numerosas personas encuestadas en los países objeto del muestreo realizado, pero es claro que el conjunto de temas es amplio y detrimental en las percepciones imperantes.
En el interior de su país, prácticamente todos los sondeos demoscópicos realizados a los largo del año han venido mostrando de manera consistente, la pérdida progresiva de apoyo y aprobación de la ciudadanía en relación con su gestión y su manejo del país, a grado tal que se especula con la posibilidad de una importante debacle electoral en las próximas elecciones de medio término, programadas para noviembre próximo. En esos comicios, y de mantenerse la caída en picada de sus niveles de aprobación, arrastrará al partido republicano a perder el control del poder legislativo, y con ello la carta blanca con la que ha venido gobernando de manera autocrática, por medio de decretos presidenciales, literalmente ignorando al legislativo.
No es todo. Importantes actores políticos, como el senador Bernie Sanders, han denunciado que la familia presidencial ha hecho ganancias al amparo del poder por cerca de 4 mil millones dólares en diversas materias como las cripto monedas, los acuerdos corporativos, en su red social y en propiedades, entre otros negocios.
En esa percepción global desfavorable probablemente también esté contribuyendo su febril, y a menudo desmesurada, actividad en redes sociales en la que coloca mensajes, videos y amenazas recurrentes. Un reciente estudio de NPR (National Public Radio) sobre la red social favorita del presidente, muestra cuáles son los temas a los que más ha prestado atención y los periodos en los que más ha formulado mensajes sobre dichos temas, en sentido intimidatorio o de autoelogio cuando lo estima procedente. Especial dedicación ha dado a Venezuela, los medios informativos oficiales demócratas, la economía, el estado de la unión, los disturbios en Minnesota, la situación de la guerra contra Irán, los proyectos de construcción de edificios en Washington, D.C., las elecciones de 2026 y sus políticas de inmigración, entre otros.
Diversos analistas se preguntan si al paso que va estará en capacidad de terminar su periodo de cuatro años.