
Recibí el reporte de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (que se publicó ayer), de parte del director responsable de ésta y otras encuestas nacionales y gran amigo, Adrián Franco, y me pareció indispensable compartir con ustedes sus hallazgos.
Es una Encuesta que incluye temas de trámites y servicios públicos, confianza en instituciones y corrupción. Nos da la evaluación ciudadana de la prestación y calidad de servicios que se ofrecen por parte del Estado, y recoge miles de entrevistas a personas adultas de 18 años en adelante, que habitan en concentraciones urbanas de más de cien mil habitantes.
Resulta interesante detectar la evaluación sobre los temas que forman parte de nuestra realidad urbana como los servicios de agua potable, seguridad pública y trámites ante las autoridades a los que estamos obligados como usuarios y contribuyentes.
Por ejemplo, reconocen el 92.6% de la población que el servicio de agua potable proviene de la red pública, es decir, que en la mayoría de las concentraciones urbanas, los hogares, edificios públicos, parques y jardines, el agua utilizada está asociada a una infraestructura e inversión pública. Lo cual, por si mismo es un grado de avance en el desarrollo del país que destaca respecto a nuestro pasado rural caracterizado por algibes, pozos, piletas que servían para la reserva y uso del vital liquido.
No obstante, resulta que el promedio nacional que considera potable el agua de la red hidraúlica es del 19% con variaciones que van desde el más bajo que es Tabasco con el 3.5% y el más alto Tlaxcala donde tiene una aceptación del 44.2%.
Por lo que hace a la percepción sobre seguridad pública, únicamente el 28% de los encuestados considera satisfactoria la actuación de los policías, pero las variaciones son importantes cuando se pregunta si la presencia policial ayuda a mejorar la percepción de seguridad, siendo el más alto el caso de Yucatán, y Coahuila superó el 60 %.
Lo anterior se refuerza y contrasta a la vez con la parte final de la encuesta donde se aborda el tema de la corrupción, en el contacto de personas usuarias que experimentaron algún acto de corrupción y se concentra mayoritariamente con autoridades de seguridad pública en 62%, seguida del contacto con autoridades relacionadas con el patrimonio inmobiliario, se registran actos de corrupción en más del 30%.
También es de llamar la atención que está creciendo el uso del internet para la realización de trámites, y avanza lo que se llego a llamar el gobierno electrónico. Existe un mayor cumplimiento de las obligaciones en el pago de impuestos como el predial y el de servicios como el agua, o los trámites de uso de vehículos, aunque siguen siendo los edificios de gobierno los más visitados para dichos trámites sólo superado en el uso de hospitales en el área de emergencias en más del 90 % y calificados como confiables.
La encuesta no es concluyente pero nos abre un panorama que permite ver oportunidades para el desarrollo de políticas de atención. Si en general las personas confían más en sus familias y en las universidades y mucho menos en las autoridades y partidos políticos, hay que realizar un impulso a las capacidades asociativas de la sociedad para realizar gestiones y auxiliar en la vigilancia y cumplimiento de las normas. Romper el corporativismo dejó como opción el individualismo y no es tan cierto que las personas no deseen colaborar para mejorar su calidad de vida. Donde tienen exito la percepción de que la policía mejora la seguridad pública, hay una cercanía entre servidor público y ciudadana, se trata de acciones colectivas en las que todos tenemos una parte de responsabilidad. En la teoría neoinstitucional las instituciones son reglas y hay reglas escritas y no escritas. Si atendemos a la encuesta, a mayor uso de tecnología y accesibilidad al pago de servicios, se muestra un incremento en su operación. Si hay mas presencia policial pero menos contacto para actos de corrupción, mejor percepción de la seguridad. ¿Podemos darle mayor confianza a los usuarios de la red hidráulica de la potabilidad del agua? Creo que todo es posible si hacemos un esquema de gobierno colaborativo con presencia de la sociedad organizada.