Opinión

Analizar intenciones, explicar conjuras; no resolver

CNTE

En ciertos momentos resulta conmovedor el recurso de explicar las cosas no para resolverlas sino para ofrecer una falsa comprensión justificante y escapista. Ese recurso, tan frecuente en las izquierdas, me recuerda siempre una ocasión en la cual, en Santa Clara, Fidel Castro, perdió el paso en un pequeño escalón y se derrumbó. Se despedazó la rótula en ocho piezas.

“Por puro instinto, mis brazos se adelantaron para amortiguar el golpe, de lo contrario mi rostro y mi cabeza habrían chocado fuertemente contra el piso. No se podía culpar a nadie, era absolutamente mía la responsabilidad. Fue por la ley de la gravedad.” La explicación no disimuló el hecho ni curó las fracturas. Ni las evitó.

Morena –como obra mexicana-- es experta en ese tipo de cosas.

El escapismo declarativo es tan jocoso y ridículo como estas palabras de Ariadna Montiel en su auto indulgente justificación de la derrota absoluta en Coahuila de la cual ella, en verdad, resulta la menos responsable. El juniorismo de su nomenclatura le entregó perdidas las oportunidades.

“…nosotros estamos denunciando la compra masiva de votos (obviamente de parte del PRI), y esa es la evaluación de la elección. Nosotros incrementamos nuestra participación, incrementamos el número de votos, vamos a tener cinco diputados (plurinominales), y esa es nuestra evaluación”.

Para esta mendaz señora tener cinco diputados plurinominales (esos cuya existencia el nuevo régimen quiso desaparecer, hasta poner en riesgo sus alianzas) ahora resultan satisfactorios y perder 16 distritos uninominales es una victoria grandiosa.

No es una caída, es el cumplimiento de la ley de la gravedad, diría el comandante.

“…Esa es nuestra evaluación. La Oposición quiere hacer de esto una derrota para nosotros. No lo es. (¿Entonces qué es, un éxito?)

“Nosotros seguimos avanzando, construyendo conciencia con la gente y los datos están aquí. Son los que se han presentado e insisto nosotros agradecemos mucho a nuestra militancia, valiente militancia y ciudadanos que han venido caminando a lo largo del camino con nosotros…"

Obviamente en el mayestático plural se advierte el lagoteo lingüístico imitativo hacia el gran macuspano y su heredera quienes siempre hablan fuera de la primera persona del singular.

La manía de resolver las cosas sin resolverlas a cambio de la prolija explicación de sus mecanismos de origen, sus resortes, sus intenciones claras u oscuras; su máscara o su rostro, no importa, es típica de los mexicanos. Es que...

Por eso las acciones de Trump no son de él sino de sus malas compañías, como si eso cambiara su naturaleza y frenara sus efectos.

El vandalismo magisterial (recurrente desde hace más de 20 años, tanto como el practicado por el “Bloque negro” en las manifestaciones), no es obra de los esforzados pedagogos del analfabetismo funcional sino de los infiltrados, quienes son como los marcianos y a quienes se les puede cantar, infiltrados llegaron ya, y llegaron bailando cha, cha, cha…

Esta es una pieza preciosa. Digna del resguardo feliz de la memoria:

“…La presidenta Claudia Sheinbaum (La jornada) sostuvo que los actos violentos registrados en el contexto de las movilizaciones magisteriales ya no responden únicamente a demandas legítimas, sino a una estrategia para proyectar una imagen de caos e inestabilidad en México.

“Sí, hay una provocación (...) para mostrar que hay caos en México”, afirmó la mandataria en su rueda de prensa diaria en Palacio Nacional, donde subrayó que el escenario de crisis que algunos intentan mostrar “está montado” y no corresponde con la realidad del país…”

Sin embargo, esa explicación no impide ni los bloqueos ni la realidad sofocante.

Se le describe, se la analiza, se hallan sus orígenes, se hace alarde de comprensión política, de exégesis fenomenológica, pero no se impiden los hechos ni se sanan las consecuencias.

Pero ese método de profundo análisis en la superficie, sin nombres más allá de la conjura de Ricardo Salinas Pliego, no convence a todos. Quizá no convenza a nadie. Al menos no a algunos cuya opinión cuenta y cuya impresión --malévola o no-- se afianza con la simple vista de las fotografías de cualquier diario de ayer con el despliegue de granaderos (aunque en falso juego ya no se llamen así); fuerza montada, camiones cruzados en las avenidas, bloques de concreto en el valladar insalvable.

La imagen feliz de un hospitalario y pacífico país con ríos de leche y miel, no corresponde con las gráficas de los hechos recientes.

Y así arranca hoy el Mundial de la FIFA cuya última milla –esa sí-- (cómo si no midiéramos en kilómetros), está fortificada con logística de cerco militar. A la FIFA se le resguardan sus intereses. A los demás, a los ciudadanos de CDMX, no. Estos pueden tomar otra sopa sin fideos.

No habrá represión es el mantra de la tolerancia de un gobierno cuyo acceso al poder se dio de la misma manera –con el motín y la pedrea-- como ahora los rejegos lo ponen contra la pared y lo avergüenzan con el señor Infantino.

Esta es la opinión de quienes comparten con México la celebración de esta copa del mundo (y no leen “Regeneración”), cuya sede nos trajo problemas y ningún beneficio, porque la actuación de los “Ángeles azules” y su estirpe iztapalapense y provechosamente utópica para felicidad de Clarita, no significa absolutamente nada.

“Previo al inicio del Mundial, el Gobierno de Estados Unidos lanzó una alerta a sus ciudadanos que estarán en la Ciudad de México.

“México es un destino vacacional popular, pero los riesgos de seguridad varían mucho según la región. Si consiguió boletos para un partido en México, consulte el nivel de advertencia”, destacó ayer la Embajada.

“A la Ciudad de México y Nuevo León los ubicó en el Nivel 2 de “Extremar Precauciones”. Jalisco está en el Nivel 3 de “Reconsiderar el Viaje” por el terrorismo, la delincuencia y por los secuestros.

“En Guadalajara se han producido enfrentamientos entre grupos criminales en zonas turísticas. Los tiroteos han dejado heridos o muertos a transeúntes inocentes”.

“En la categoría 5 de Alerta Máxima ubica a Sinaloa, Colima, Zacatecas, Tamaulipas, Michoacán y Guerrero y pide no viajar”.

“Existe riesgo de violencia por parte de grupos terroristas, cárteles, pandillas y organizaciones criminales”, advierte Tío Sam.

Y cómo evitar la palabra terrorismo si alguien con mal tino se dedicó a propagar la existencia de explosivos en uno de los camiones robados por los ayotzinapos –ya canonizados--, quienes, como tiburones con olfato de sangre, olieron el dinero para la CNTE y se vinieron a la ciudad de México en transportes secuestrados para llevarse una rebanada del botín a cambio de pausar sus infinitas exigencias y pisarle la cola al tigre desdentado o al axolote inofensivo.

Como sea, hoy los roedores esmeraldinos vencerán a Sudáfrica. ¿Pronóstico? Tres a uno.

--0--

Tendencias