Opinión

Arquitectura de confianza: aulas y Utopías

Inauguran en Topilejo la primera Utopía de Tlalpan con inversión de 253 mdp

En el himno oficial de la Policía de la Ciudad de México se ilustran aspiración y cambio sistemático ocurrido durante los últimos ocho años en el entorno urbano; cada una y uno de quienes integran la primera y más inmediata representación del Estado en la calle busca, según el canto de los agentes en su ceremonia de graduación: “ser digno de confianza es mi virtud, mi prioridad”.

Mejorar crecientemente la opinión sobre la seguridad resulta difícil y posible. Transformaciones en las corporaciones de vigilancia y la manera de conectarse con la estrategia de seguridad se reflejan en los datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI del viernes. Revelan un quiebre de tendencia frente a los registros históricos en lo nacional y lo local.

En el segundo trimestre de 2018, la percepción de inseguridad alcanzaba al 75.9% de los habitantes en el país; para el segundo trimestre de 2026, la medición nacional descendió a 59.8%, una reducción de 16.1 puntos porcentuales indicativa de la tendencia a la baja.

La evolución de la Ciudad de México mejora incluso esos datos. El primer trimestre de 2018 ubicaba a la metrópoli con un abrumador 91.7% de ciudadanos atemorizados, mientras el segundo trimestre de 2026 ese indicador descendió a 58.1%, situándose por debajo de la media nacional actual.

Se trata de una contracción de 33.6 puntos porcentuales en la percepción de riesgo la cual tiene origen en la gestión de la ahora Presidenta Claudia Sheinbaum cuando, como mandataria local, definió cuatro ejes estratégicos: atención a las causas, mejor policía, más inteligencia e investigación, y coordinación interinstitucional ahora extendidos por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, a la evaluación territorial permanente, la Policía de Proximidad, la construcción de Territorios de Paz y la agenda de seguridad feminista.

El núcleo formativo de esta transición descansa en las instalaciones de la Universidad de la Policía, bajo la coordinación de Gabriel Reyes, a cargo de moldear nuevas generaciones de agentes. La ceremonia de graduación del pasado sábado simbolizó el enriquecimiento del cuerpo policial con la incorporación de 426 nuevos elementos: 399 concluyeron la formación en Policía de Proximidad, en tanto el resto se especializó en el perfil de Policía Penitenciaria.

Es una fuerza policial complementada estratégicamente con el despliegue de las fuerzas armadas en labores de apoyo y la vigilancia tecnológica del C5, consolidando una infraestructura pública de videoseguridad la cual es ahora la más robusta del continente.

Un 80% de los aspirantes a policías proviene del Estado de México. Son parte de un compromiso individual y comunitario de jóvenes acompañados por sus familias quienes en el centro de la ceremonia siempre conmovedora testimonian disciplina, resistencia y avance.

Brugada enfatizó ante ellas las bases pedagógicas de este modelo de protección ciudadana: edificar paz desde las aulas, defender los Derechos Humanos, evitar la corrupción y acercarse siempre a la población para dignificar la carrera policial. El secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, recalcó el aporte de juventud, visión innovadora y energía transformadora, elementos considerados indispensables al intervenir territorios persistentemente complejos.

Ejemplo de la visión de conjunto es la nueva Utopía Topilejo, inaugurada ayer. Es infraestructura social enclavada en uno de los dos sectores policiales con mayores desafíos, siendo el otro punto crítico el correspondiente a la colonia Morelos.

La presencia de la alcaldesa de Tlalpan, Gabriela Osorio, la fiscal General de la República, Ernestina Godoy, y la consejera jurídica, Luisa María Alcalde, exhibió el mapa de prioridades políticas y administrativas y la incansable a determinación de Brugada como cabeza del obradorismo en el país solo después de la Presidenta Sheinbaum.

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