Opinión

Tecnología de punta en la salud pública, un paso hacia la justicia social

Inauguración de la nueva unidad de urgencias del Hospital General de Xoco (Mario Jasso)

En un país donde durante décadas la tecnología médica de vanguardia fue sinónimo de exclusividad privada, el reciente impulso del IMSS Bienestar, representa un cambio paradigmático. No se trata de un mero “maquillaje” a la infraestructura sanitaria, sino de una apuesta estratégica por democratizar el acceso a herramientas que salvan vidas. La Presidenta de México, Dra. Claudia Sheiunbaum y su equipo médico lo han entendido, la justicia social en salud no se mide únicamente por consultas gratuitas, sino también por la calidad y oportunidad de la atención.

El Hospital Oncológico para la Mujer en la Ciudad de México, es un ejemplo elocuente. Un sistema de inteligencia artificial integrado al mastógrafo que apoya, sin sustituir, la labor del médico, combinado con el principio de “acto único”, permite tamizaje, diagnóstico molecular, tratamiento y rehabilitación en un mismo lugar. En menos de 60 días han atendido a más de 500 mujeres, independientemente de si cuentan o no con seguridad social. Este modelo universal y gratuito no es un lujo; es la corrección de una deuda histórica con más de la mitad de la población.

Igualmente significativo, es el despliegue de quirófanos inteligentes y robots quirúrgicos. El primero inaugurado en Jiutepec, ya permite reducir drásticamente el tiempo de estancia hospitalaria, pasando de cuatro días a doce horas en muchos casos. Los robots en Ixtapaluca, el Centro Médico “Lic. Adolfo López Mateos”, el Hospital “O’Horán” y ahora en Xoco, rompen el esquema de que solo quien puede pagar accede a precisión milimétrica, menor riesgo de complicaciones y mejores resultados. Democratizar el robot quirúrgico es un acto de equidad tecnológica.

La remodelación del Hospital General de Xoco merece capítulo aparte. Convertido en el centro de urgencias más importante de América Latina, incorpora el primer tomógrafo móvil de la región, portátil y usable incluso intraoperatoriamente, microscopio con inteligencia artificial, rayos X digitales integrados en las salas de choque, máquinas de anestesia de última generación y un aula con cristal inteligente que conecta en tiempo real con el quirófano. Se trata por fin, de un verdadero hospital-escuela donde la formación de residentes ocurre al lado de la más alta tecnología.

Lo más relevante no es solo el hardware, sino la filosofía detrás de estas inversiones. Es el compromiso de modernizar hospitales y centros de salud. Pero ello representa la comprensión de que un sistema de salud verdaderamente inclusivo debe ofrecer a la población más vulnerable las mismas herramientas que antes estaban reservadas a unos pocos. Reducir tiempos de espera, disminuir complicaciones, mejorar diagnósticos y formar nuevas generaciones de profesionales de la salud en entornos de excelencia, no es gasto, es la mejor inversión posible en capital humano y cohesión social.

Por supuesto, queda mucho por hacer. La brecha entre la vanguardia que hoy se instala en Xoco, Ixtapaluca o el Hospital Oncológico, y la realidad de muchos centros de salud rurales, sigue siendo grande. Habrá que seguir apostando por equipar a las zonas más alejadas. Por otro lado, el mantenimiento de estos equipos, la capacitación continua del personal y la sostenibilidad financiera, serán las pruebas de fuego de esta transformación.

Sin embargo, nadie puede negar la dirección correcta. Cuando un tomógrafo móvil o un robot quirúrgico dejan de ser símbolos de estatus, para convertirse en instrumentos al servicio de cualquier mexicano, sea cual sea su capacidad económica, estamos presenciando algo profundo, la tecnología puesta, por fin, al servicio del bienestar social.

La Presidenta tiene razón al celebrar estos avances. No son cortes de listón, son la materialización del principio de que, en una democracia moderna, la salud de calidad no puede seguir siendo un privilegio, debe ser un derecho ejercido con los mejores medios disponibles. Y en México, estamos caminando hacia esa ruta.

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