
La clausura del ciclo escolar 2025-2026 nos permite observar lo que ocurre a diario en las escuelas de nuestro país. Desde el primer día se abrieron universos de conocimiento y experiencia; allí nacieron vínculos, amistades y preguntas. Ahora deseamos que las vacaciones den descanso, porque el saber necesita reposar en la vida para revelar su sentido.
Nuestro reconocimiento es para las familias que acompañaron tareas y aprendizajes. También para las maestras y los maestros, cuya labor sostiene la vida comunitaria. Los gobiernos de la transformación reconocemos su dimensión histórica: son agentes vivos del cambio educativo y social de México.
Durante este ciclo, cerca de un millón de docentes participaron en los Consejos Técnicos Escolares y los convirtieron en comunidades de aprendizaje. Allí, la conversación entre autoridades y personal educativo se volvió palabra que piensa la escuela desde la experiencia. En ese ejercicio toma cuerpo la República educadora, humanista y científica del Segundo Piso de la Cuarta Transformación.
Ese es el sentido de esta etapa para nuestra presidenta Claudia Sheinbaum: hacer de cada escuela un espacio donde el Estado cumple su responsabilidad, la comunidad participa y la educación se afirma como derecho. La escuela no es sólo un edificio; es el lugar donde la niñez y la juventud encuentran cuidado, conocimiento, igualdad y futuro.
Pero este futuro requiere acompañamiento. Por primera vez existe una red de becas que acompaña a estudiantes de todos los niveles educativos, con 20 millones de beneficiarios.
La Escuela es Nuestra incluye ya a la educación media superior, para que las comunidades decidan cómo mejorar sus planteles, y las cifras son metas cumplidas, visión de futuro y construcción desde el presente:
más de 70 mil escuelas rehabilitadas en 2026.
También abrimos nuevas rutas para quienes terminan la secundaria. Con “Mi derecho, mi lugar” dejamos atrás un modelo que condenó a miles al estigma de ser rechazados, 307 mil 241 jóvenes que se registraron en el nuevo sistema, tendrán acceso a una educación que antes les era negada. En el periodo neoliberal se llamó “ninis” a jóvenes a quienes el propio Estado cerraba las puertas.
Hoy construimos bachilleratos tecnológicos y sedes del Bachillerato Nacional Margarita Maza.
Este es el tercer ciclo de la Nueva Escuela Mexicana: un proyecto donde el currículo parte del territorio, fortalece el lazo entre escuela y comunidad, reivindica la autonomía profesional y los derechos laborales del magisterio, impulsa el diálogo de saberes, la formación en valores y la educación como derecho irrenunciable. 58 mil millones de pesos en construcción de escuelas para los tres niveles educativos, y reconversiones de planteles en el Sistema Nacional de Bachillerato. Durante el neoliberalismo solo se levantaron 20 escuelas.
Además, hermanamos educación y salud. “Vive Saludable, Vive Feliz” ha censado a 10.9 millones de niñas y niños de más de 83 mil primarias públicas. Con deporte, lectura, ELABC de las Emociones y prevención de adicciones, formamos una generación fuerte, saludable y feliz.
Estos son ejemplos derivados de un año de trabajo. Así se construye el porvenir: con escuelas abiertas, comunidades vivas, maestras y maestros reconocidos, y el apoyo decidido de la Presidenta, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha puesto la educación en el centro del proyecto nacional.