
Gabriela Jiménez todavía no es candidata de Morena a la alcaldía de Azcapotzalco. Mucho menos alcaldesa. Pero, según distintas personas que han convivido con su proyecto político, ella ya se comporta como si la decisión estuviera tomada. Y, peor todavía, estaría cobrando favores por adelantado.
Empresarios, operadores y colaboradores aseguran que la diputada federal presume que Morena ya decidió que ella será la candidata en 2027. Con esa expectativa, algunos particulares la apoyan con recursos, servicios o infraestructura, convencidos de que hoy están ayudando a quien mañana gobernará Azcapotzalco.
El problema es que la candidatura no existe.
Y desde la dirigencia de Morena, según fuentes consultadas, no solamente niegan que exista una definición, sino que incluso hay dudas sobre el futuro político de la propia legisladora. Por eso convendría preguntarse qué les está prometiendo Jiménez a quienes hoy financian o respaldan su operación territorial.
Uno de los casos que mencionan sus propios cercanos es el del Licenciado en Ingeniería Civil Ronald Toledo Dolores, quien presuntamente habría facilitado un vactor que terminó circulando con el nombre de Gabriela Jiménez colocado en grande.
¿Quién pagó ese equipo? ¿Fue prestado? ¿Donado? ¿A cambio de qué? ¿Quién autorizó utilizarlo para promover políticamente a una diputada?
Las preguntas ya llegaron, según información proporcionada a esta columna, hasta solicitudes de transparencia dirigidas al Grupo Parlamentario de Morena para conocer el origen de recursos y apoyos utilizados en actividades vinculadas con Jiménez.
Y mientras hacia afuera se prometen futuros políticos, hacia adentro las cosas tampoco parecen marchar bien.
Varios excolaboradores aseguran haber abandonado el proyecto por malos tratos y prepotencia. Uno de ellos sostiene que, cuando decidió renunciar después de años de trabajo, Jiménez le espetó: “Yo te maté el hambre por ocho años”.
También hay fuertes señalamientos contra Eva Pérez, encargada de la agenda de la diputada. Trabajadores de la estructura territorial la describen como grosera y altanera y aseguran que existen inconformidades por el manejo de recursos destinados a los brigadistas que recorren Azcapotzalco promoviendo a Jiménez rumbo a la encuesta interna.
Según esos testimonios, dinero que debería utilizarse para alimentar a quienes cumplen largas jornadas no siempre estaría llegando a su destino. La señora Eva esta haciendo su agosto. ¿Sabrá la diputada?
En política vender futuro a crédito funciona… hasta que empiezan a llegar las facturas. Parece que no aprendió Gabriel Jiménez del 2024: cof, cof.
Por cierto:
1. OJO. Lo que ya viene es el resultado del primer Think Tank que la Alcaldía Alvaro Obregón, a cargo de Javier López Casarín, realizó con la Universidad de la Salud (UNISA), en el marco del Clúster Universitario de Alto Nivel de esta demarcación. Luego de meses de trabajo en materia de Atención Primaria a la Salud, la UNISA presentará sus resultados este jueves en el Centro Cultural San Angel y aportará insumos que servirán para robustecer la política pública. Además de este think tank, otras 9 universidades están trabajando en temas de innovación espacial, salud mental, sustentabilidad, manejo de agua en la ciudad, lo que sin duda pone a Alvaro Obregón como un gobierno que planea, analiza y actúa con base en evidencias y no basa sus programas en improvisaciones.
Vivo la noticia, para contarle la historia
@juanmapregunta