Opinión

Levantamiento general contra tan mala pero deficiente iniciativa

Marcha por el derecho de los animales

Desde el pasado martes comencé a recibir numerosos e indignados mensajes preguntándome si lo que me participaban era cierto. Primero, que si era un hecho que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SeMARNat) había autorizado de un jalón la salida del país de ¡44 osos negros! (especie nacional protegida) y 2 pardos…¡caramba!... hacia la India y algún lugar tampoco precisado de los Emiratos Árabes Unidos. Ello, tras la solicitud de un “zoológico” con dirección en un hipódromo de Tijuana, B.C. Después, que algo similar había sucedido durante la pasada y presente administraciones con la exportación de ¡64,188! tortugas de especies diferentes, incluidas también algunas clasificadas en Peligro de Extinción, Amenazadas o bajo Protección Especial dentro de la normatividad mexicana y/o por estar catalogadas bajo Peligro Crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés), autorizándose su exportación a diversos lugares de Asia y asimismo con rumbo a los EAU. La información procedió del sitio en X @YoAmoLaCiencia por el que responde Lucía Hernández, a quien personalmente no conozco pero de la que estoy atenta por cuanto publica continuamente información relativa al tema de mi interés, ocupación y preocupación, aunque habiéndole perdido la confianza desde que con mañosa “investigación” extraída de texto público y publicado hace aaaaaños intentó meter cizaña en el asunto pandas gigantes del Zoológico de Chapultepec, involucrándome, por lo que de inmediato le dediqué mi texto semanal al que no tuvo ni mínima reacción. Dado lo anterior y tratándose de circunstancias tan escandalosas se espera clara y puntual explicación o desmentido por parte de la Dra. Alicia Bárcena, titular de la cartera ambiental. De permanecer callada otorgará legitimidad a la denuncia fundamentada en datos proporcionados vía Transparencia. Grave.

Y antes de entrar de lleno al tema comprometido para este jueves, permítaseme reclamar dos situaciones. La primera, el pésimo estado que a 8 meses de distancia del improcedente y cruel secuestro de Los Franciscanitos guardan las instalaciones del Ajusco a donde el gobierno de @ClaraBrugadaM decidió abandonar a 304 de esas criaturas, reportándose hasta la fecha la muerte (sin causa pronunciada ni conocerse el destino de los cadáveres) de 25 tan sólo en ese lugar que les resultó un verdadero infierno… ahí sí señora fiscala @BerthaAlcalde… puesto que hacinados sin respeto a tallas, carácter, condición y comportamiento deben batallar por el agua y las croquetas que terminan sobre un piso atascado de orines y excretas, además, pudiendo solamente salir al aire libre por unos cuantos minutos, ¡cada 12 días!, cuando bien les va, porque hay otros que sin diagnóstico médico y/o etológico permanecen encerrados en una estrecha jaula tal y como si se tratara de presos de alta peligrosidad ya condenados. Lo anterior se dio a conocer tras la denuncia presentada por “Diego”, quien trabajó ahí hasta junio pasado y que la procuró primeramente ante la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) sin obtener respuesta, razón por la que denunció ahora ante cámaras… obvio de TV Azteca… resultando las imágenes de acompañamiento absolutamente desgarradoras. De los gatos sigue sin saberse nada y la Jefa de Gobierno y adeptos siguen en la terca de no proceder a devolver a esos “seres sintientes”. Que el karma se los cobre. El otro asunto sobre el que al igual protesto va rumbo a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente bajo la conducción de @mariana_boy, toda vez que las dos derivaciones que ha instruido para la cachorrita de tigre blanco asegurada a ciudadano que paseaba con ella dentro de su auto, entiendo que por rumbos iztapalapenses, han resultado inadecuadas. Sobre la primera ya me pronuncié la semana pasada y hora lo hago contra su envío a un exitoso hospital de batalla como son las instalaciones actuales de Fundación Invictus con mi mayor reconocimiento a la labor que desarrollan, pero que en este preciso caso no son las mejores ni más apropiadas para el resguardo de la criaturita… ni siquiera para llevar a efecto un ejercicio de “cuarentena” a fin de evaluar su condición, misma que en apariencia luce bien; posiblemente con niveles nutricionales no adecuados para las exigencias de esos especialistas, más condición que podría resolverse en un pispás a su edad y en otro sitio, porque hoy por hoy EPIS, como fue nombrada, debe estar al aire libre jugueteando y explorando bajo el sol más allá de permanecer confinada a un reducido espacio, muy cuidado eso sí, pero con sustrato de paja y enriquecimiento ambiental de cartón-piedra. Ella no es candidata a liberación, dado lo cual y muy lamentablemente su vida transcurrirá bajo cautiverio. Al respecto evité contactar a Érika Ortigoza, cabeza de ese esfuerzo, adivinando su respuesta, peeeero, si tiene alguna que crea que debo expresar en este espacio, ¡adelante! Quedo a la disposición para escucharla al igual que atenta a su silencio, por el que apuesto y, pasando ya a las protestas contra ese bodrio de iniciativa para una ley general en materia de bienestar, cuidado y protección de (a) los animales que en forma simultánea se dieron por medio de conferencia a medios desde 17 estados de la República Mexicana, prácticamente los compañeros activistas concluyeron en los mismos términos en que ya me expresé puesto que, para empezar, se concentra sólo en ciertas especies. Es contradictoria partiendo de que reconoce a los animales no humanos como “seres sintientes”, sí, pero a la vez cosificándolos para su máxima explotación y utilización. Es regresiva hacia las indiscriminadas e inútiles matanzas de cuanto animal estorbe o tenga sobrepoblación, por supuesto sin proponer políticas públicas rígidas para evitar lo segundo y mucho menos presupuesto para ejercerlas. Promueve las “razzias” ya desaparecidas por obsoletas y crueles y va, como ya cité, por la muerte de los perros de servicio y por lo tanto de los caballos también, especialmente los militares. Autoriza el retorno del uso de animales en espectáculos. No concluye cuáles son concretamente y hasta donde tendrán competencia “las autoridades”. No prohíbe y por lo tanto autoriza el uso de animales en rituales y celebraciones diversas bajo el abrigo de los “usos y costumbres”. Lejos de reducir o hasta eliminar en muchos casos la investigación en animales la fomenta, regresando a la posibilidad de esas prácticas a niveles preparatorianos que ni para qué, como no sea para fomentar crueldad que podrá ser subida a redes sociales desde los “laboratorios”. Es, en conclusión, #UnmanualParamatar y por lo tanto se exige el cumplimiento de los siguientes puntos: 1. Retirar de inmediato el dictamen en sus términos actuales. 2. Revisar las leyes y avances en todas las entidades federativas. 3. Escuchar a las organizaciones, especialistas y protectores. 4. Eliminar cualquier control basado en dar muerte a los animales. 5. Garantizar protección sanitaria a todos los animales sin dejar grupos (como los acuáticos) fuera de esa norma y 6. Elaborar una legislación con verdaderos avances. No es mucho pedir. Sólo lo justo y pertinente. Los congresistas nos tienen a la orden y sin cobrarles la asesoría.

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