
El 27 y 28 de agosto, se llevó a cabo en Jalisco, con el auspicio del gobierno y la presencia del gobernador, el Segundo Congreso Nacional de Innovación Pública, organizada por la Fundación NovaGob México, con el propósito de impulsar la creatividad para incidir a través de la participación y los modelos de gobernanza. ¿Cómo facilitar las relaciones de las personas con los gestores de lo público? La respuesta es la suma de la tecnología con la experiencia de las organizaciones para, primero, identificar problemas y después solucionarlos con el uso de herramientas accesibles.
El espacio público natural para la innovación que impacta más directamente a la población es el subnacional, especialmente, el municipal o la demarcación territorio. Ahí es donde las ideas novedosas maximizan su posibilidad de agregar valor público y el efecto renovador de las instituciones es mayor, pero todo parte de la medición y la identificación de indicadores que permitan conocer donde empieza el proceso de cambio, que se busca y, cuando se evalúa, que se obtuvo.
El proceso de innovación en una organización comienza con la ubicación de los ámbitos de cambio y el nivel de intervención. La persona o la entidad pública que pretende una mejora debe conocer qué es lo que se impactara, es decir, debe determinar si busca la redefinición de los objetivos, las metas, la visión o la misión de la organización en su conjunto o de un área; debe definir si lo que se pretende es la mejora de un servicio, el ahorro de recursos, la oportunidad en la respuesta, la ampliación del universo de atención, la racionalización de las estructuras mediante la descentralización, la desconcentración o la centralización (no hay soluciones correctas a priori) y el reaprovechamiento de las capacidades, entre otros ámbitos.
La innovación se basa en la gobernanza, que implica el abandono de las visiones o propuestas únicas de solución, lo que implica el reconocimiento del valor de la aportación del otro (colega, área de coordinación, entidad pública, particular gestor de lo público o academia) y la apertura para la cooperación y la unión de esfuerzos institucionales. Esto requiere una actitud inclusiva que favorezca el diseño de alternativas de solución, en las que se considere la revisión crítica de “avances” organizativos que exigen una reorientación o, incluso, una transformación profunda o corrección de ruta.
Toda innovación que tiene más probabilidad de generar capacidades institucionales estables y permanentes, que es condición para que haya un efecto positivo en el bienestar de las colectividades, se experimenta en un espacio controlado (laboratorios o cajas de arena) para medir con mayor precisión los efectos esperados. La innovación no es una ocurrencia, ni sólo la propuesta derivada de la acumulación de experiencia en un cargo o ámbito burocrático. El involucramiento en una tarea pública es condición necesaria, pero no suficiente. Las ideas creativas exigen un contexto de gestión para que fructifiquen en valor público.
La Fundación Novagob México, presidida por Eduardo Sojo y dirigida por Cristina Galíndez, tiene como objetivo crear una comunidad de práctica de innovación en la gestión pública, contribuye a compartir experiencias exitosas de acciones de cambio que impactan el mejoramiento de las prácticas, el uso más eficiente y honestos de los recursos institucionales, los efectos transformadores y los resultados medibles y evaluables. En el congreso se reunieron personas que han logrado convertir a la innovación en un proceso cotidiano, en un actividad diagnosticada y planeada, en una política pública que las comunidades se apropian y en una gestión pública que impacte positivamente a la población.
La innovación se inserta en un ecosistema organizacional y este, generalmente, es burocrático y vertical. La innovación efectiva debe crear su propio ecosistema con base en la identificación de desafíos más allá de los programas rutinarios, la recuperación continua de la experiencia institucional y del talento humano, la formación de equipos transversales, el sostenimiento de laboratorios y la creación de nuevas rutas sujetas a la mejora continua.
En la gestión pública, aquella realizada por los ente gubernamentales o la llevada a cabo por particulares, tiene amplios espacios para experimentar cambios, implementar estrategias de innovación, generar capacidades organizacionales que contribuyan al desarrollo sostenible, asi como establecer y consolidar redes de colaboración entre los distintos ámbitos de gobierno, los particulares, los académicos y las personas convencidas en que los procesos de cambio deben superar la ocurrencia, el oportunismo y las animadversiones políticas.
Investigador del Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales y del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores
cmatutegonzalez@gmail.com
Facebook.com/cmatutegonzalez
X @cmatutegonzalez
www.carlosmatute.com