Opinión

Brugada: pies en territorio  

Informe Jefa de Gobierno, Clara Brugada. (GCDMX)

Un gobierno con los pies en territorio y el corazón volcado hacia la periferia, con la propuesta de convertir la utopía de lo mejor para las y los más desfavorecidos, intensidad de obra y participación ciudadana permanente define las prioridades del poder en la Ciudad de México.

En el arranque del tercer año de la gestión y en la antesala de la elección del 2027, el informe por el segundo año de gobierno de Clara Brugada consolida un modelo cuyo núcleo es la desarticulación de privilegios ilegítimos y previos al cambio de régimen del 2018.

Hace dos años se enfrentaron en las urnas dos proyectos de ciudad antagónicos, en la visión de la Jefa de Gobierno: la urbe concebida para el usufructo de unos cuantos, frente a la metrópoli rediseñada para todas y todos.

Al entrelazarse con el acontecimiento de una primera Presidenta, Claudia Sheinbaum, cuya gestión en la CDMX modificó los cimientos, Brugada se dirige hacia la consolidación de un viraje para ratificar poder popular dialogante con clases medias y empresarios.

Un coloso de Reforma en el encuentro entre la lógica territorial reflejada en la explanada hasta el punto central del recinto donde tomaron relevancia quienes construyen la vida desde el pueblo: el carnicero, la vendedora de flores, la policía, organillero, paramédico, carretillero o el bombero. Entre ellas y ellos se sitúa la Jefa de Gobierno en el escenario. Y en la vida cotidiana de la Capital de la Transformación.

Brugada establece una genealogía nítida en la cual la mejor escuela de gobierno ha sido la lucha social, demostrando la tesis de las revoluciones iniciadas desde abajo hacia las cúpulas institucionales.

Con un movimiento dotado de memoria compartida, Clara insiste en la convicción del origen social como fundamento de una certeza de rumbo del origen y porvenir colectivo. La izquierda insoportable para la oposición. La revolución de los cuidados es eje de justicia distributiva en tiempo de mujeres mientras la creación del Programa de Autonomía Económica de las Mujeres, coordinado desde la Secretaría del ramo por María Elena Esparza Guevara, es aludida con orgullo por Brugada.

Las cifras presupuestales respaldan los avances. Incremento de 55% en inversión pública respecto al ejercicio previo, demostrando una eficiencia recaudatoria reflejada en el aumento del 21% de los ingresos propios provenientes del predial con el empuje del equipo del secretario de Finanzas, Juan Pablo de Botton.

La conectividad urbana demuestra mejoras: repavimentación de 450 kilómetros de vialidades, complementada con 589 kilómetros de vías iluminadas, “encendemos luces para apagar miedos”, dice Brugada. Intervenciones mediadas por el secretario de Obras, Raúl Basulto —con la alusión a 3 mil 600 obras de infraestructura comunitaria—, así como Tomás Pliego, de Atención y Participación Ciudadana, y el subsecretario Ángel Sánchez, ambos movilizadores de la comunidad con el gobierno.

Política y modelo territorial con reconocimiento global. Las Utopías son materia de exportación y ya están en Quito, Ecuador, celebra Brugada y casi 10 mil asistentes con ella. El futuro también mira hacia la CDMX: en 2028 será sede del Foro Urbano Mundial (WUF14) de ONU-Habitat, escaparate para exportar la fórmula del bienestar comunitario, con labor aplaudida de Rocío Lombera, Coordinadora de Asuntos Internacionales.

Se tiene el registro de homicidios más bajo en 30 años, atribuible al robustecimiento de la inteligencia policial, la ampliación del despliegue tecnológico mediante un incremento del 50% en infraestructura de videovigilancia del C5, un avance sustancial hacia la consolidación del espacio público monitoreado más robusto de América. Cumplimos, dijo Brugada en alusión a convertir a la CDMX en la más videovigilada.

Terminó el tecnocratismo descorazonado. Hay un liderazgo con pies en territorio —y en la tierra— hacia el 2027.

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