Opinión

El Premio Nobel de Medicina y Fisiología

El Premio Nobel
La medalla del Nobel. La medalla del Nobel. (La Crónica de Hoy)

Cuando este editorial sea publicado, ya debe haberse anunciado, en la madrugada del 5 de octubre, quién o quiénes recibirán el Premio Nobel de Medicina y Fisiología 2026. El Premio Nobel, que se otorga también en las áreas de Física, Química, Literatura y la Paz, es el premio más antiguo y de mayor abolengo de la historia moderna. Si bien existen otros premios que desde hace mucho tiempo gozan de prestigio para reconocer descubrimientos científicos relevantes, como los premios Lasker, y otros más recientes que otorgan montos más altos, como el Breakthrough Prize, el Nobel sigue siendo el que genera más glamur.

Alfred Nobel nació en 1833 y murió el 10 de diciembre de 1896, por eso, los premios Nobel se entregan cada año en ese día de diciembre. La primera entrega del Premio Nobel ocurrió en 1901. Nobel era un empresario sueco que hizo su fortuna al inventar y patentar la dinamita y el detonador, así como otros explosivos, e invertir en la industria petrolera en todo el mundo. Aunque su invento fue muy útil para la industria de la construcción, también lo fue para la de la guerra. Por tal motivo, la percepción popular sobre Nobel no era muy favorable. Quizá por eso decidió legar su fortuna a “quienes el año anterior hubieran conferido el mayor beneficio a la humanidad”. Como nunca se casó ni tuvo hijos, en su testamento dejó la instrucción de que todos sus bienes y empresas fueran convertidos en dinero para un fondo destinado a sostener los premios, que debían entregarse en las áreas de medicina y fisiología, química, física, literatura y paz. Luego, se agregó el de economía.

El Premio Nobel de Medicina y Fisiología se ha otorgado en 116 ocasiones a 232 laureados, de los cuales solo 14 han sido mujeres. No se entregó de 1915 a 1918, en 1921 y 1925, ni de 1940 a 1942. En 40 ocasiones se ha otorgado a una sola persona, en 36 a dos galardonados y en 40 a tres personas, lo cual es el máximo permitido. Los premios Nobel no se otorgan póstumamente, salvo que la persona muera después de que se haya tomado la decisión, como ocurrió en 2011 con el premio de Medicina y Fisiología otorgado a Ralph Steinman. La persona más joven en recibirlo fue Frederick Banting, a los 31 años, por el descubrimiento de la insulina, y la más vieja, Peyton Rous, a los 97 años, por demostrar que los virus pueden causar cáncer.

En medicina y fisiología, los premios se han otorgado, en general, en tres campos: descubrimientos muy básicos en biología, como la estructura del ADN, el código genético, la transcriptasa inversa o la secuenciación del ADN de humanos extintos; descubrimientos propiamente fisiológicos, como los receptores del calor y del frío, la organización del sistema olfatorio, la autofagia o el ritmo circadiano; y, finalmente, aportaciones con un efecto directo y benéfico en medicina, como las relacionadas con la hepatitis C, el electrocardiograma, la penicilina o la fertilización in vitro.

El último Premio Nobel otorgado por la resolución de una enfermedad fue el de la hepatitis C, en 2020, por lo que pienso que el premio de este año quizá vuelva a recaer en un avance directo contra una enfermedad. Si fuera el caso, me parece que, en este momento histórico, quienes probablemente podrían ser galardonados este año son los descubridores del péptido similar al glucagón 1 (GLP-1), que abrió la posibilidad de desarrollar tratamientos reales contra la obesidad. Para cuando este editorial sea leído, ya sabremos si eso ocurrió.

Dr. Gerardo Gamba

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán e

Instituto de Investigaciones Biomédicas, UNAM

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