Opinión

La rebelión, el pacto roto y el eunuco

Francia impondrá un toque de queda a sus ciudadanos en varios puntos del país. La medida es una respuesta a las violentas protestas que han sacudido al país este fin de semana.
Francia Se impondrán toques de queda en el país tras protestas. (EFE)

Parecían lajeños de Acapulco enfurecidos por los vientos de Otis, tan violentos como las bandas de lluvia con sus látigos de aguacero, en el empeño hormiguero del saqueo y la pedrada; vidrios rotos, autos incendiados, adoquines fuera del piso, policías insuficientes; inútiles balas de hule o cañones de agua como si la Casa Jalisco, estuviera en los Campos Elíseos, pero no, no se trata de imágenes del mundo subdesarrollado (o el “tiers monde”, como lo bautizó Alfred Sauvy) ; esto no ha sucedido en Paraguay o Guatemala o la desvalida Ciudad de México siempre en manos del “Bloque negro”; no, esto sucede en las viejas ciudades francesas cuya cultura e historia se nos ha impuesto como modelo, pero hoy resultan espejo de barbarie porque a fin de cuentas un asalto es un asalto, ya sea en el Oxxo de Peralvillo o en las galerías Lafayette aunque –clasismos aparte-- no sean iguales Jane Birkin y Avelina.

Lo ocurrido en Francia, donde el gobierno es un eunuco y ha querido contener los motines, el saqueo, el pillaje y hasta su propia ausencia, con toques de queda parciales, según nos reporta la agencia EFE es a un tiempo imagen y reflejo.

“El Gobierno francés anunció este martes (20) los primeros toques de queda nocturnos en el departamento de Norte, que afectarán a las ciudades de Lille, Douai, Wattignies y Denain.

“Se concreta así el anuncio hecho hoy por el primer ministro, Sébastien Lecornu, de poner en marcha toques de queda focalizados en ciertas zonas del país para tratar de atajar la oleada de violencia desatada durante el fin de semana en las protestas por el encarecimiento de la vida.

“...Se espera que el Gobierno publique el mapa de todos los municipios implicados en la medida, antes de que termine la jornada.

«...Es un toque de queda por territorios, parcial. Me parece que en este momento, es un instrumento más conveniente que decretar el estado de emergencia», declaró Lecornu, quien no lo descartó.

“Hasta las 08:00 horas del lunes, 2 mil 331 personas permanecían bajo custodia policial por los disturbios y saqueos, según el Ministerio de Justicia, el cual señaló que el 70 % eran mayores de edad y que la Fiscalía solicitaría prisión preventiva en más del 80 % de los casos”.

Los disturbios del sábado dejaron saqueos de comercios, ataques contra edificios públicos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en París y otras ciudades francesas.

Obviamente la restricción de libertades (reunión, tránsito) no va a resolver el problema. Si los motivos son la carestía la política fiscal, la inmigración, las consecuencias de la aglomeración en un mundo sobrepoblado con más de 8 mil millones de habitantes, más el precio del pan y el queso; el vino y los pasteles o la falta de empleo, el problema es la pobreza.

La miseria expulsa a los africanos de sus países; la pobreza crea productos caros y escasos, la pobreza segrega, la pobreza humilla y cuando la frustración estalla se incendian las tiendas y se rompen los cristales. Es el cobro tardío por los expolios coloniales. No todos los francoafricanos son Mbappé. La furia es hija de la humillación constante de ser pobre; nacer en la miseria y condenarse a la limitación.

Y eso no se va a resolver nunca ni siquiera con la romántica visión de Víctor Hugo en su célebre discurso contra ella en 1849:

“...No soy, caballeros, de los que creen que el sufrimiento puede ser suprimido en este mundo; el sufrimiento es una ley divina; pero soy de los que piensan y afirman que la pobreza puede ser destruida.

“Eso sí, caballeros, no digo disminuir, disminuir, limitar, circunscribir, digo destruir. La pobreza es una enfermedad del cuerpo social, ya que la lepra era una enfermedad del cuerpo humano; la miseria puede desaparecer cuando la lepra ha desaparecido.

“¡Destruid la miseria!

“Sí, esto es posible. Legisladores y gobernantes deben pensar en esto constantemente; pues, en tal asunto, mientras no se haga lo posible, no se cumple el deber.

“Pobreza, caballeros, voy al meollo del asunto, ¿quieren saber dónde está, la miseria? ¿Quieres saber hasta dónde puede llegar, hasta dónde llega? No digo en Irlanda, no digo en la Edad Media, digo en Francia, digo en París y en la época en la que vivimos. ¿Quieres hechos?

“Hay en París... ¡Dios mío!, dudo en citar estos hechos.

“Son tristes, pero necesarios de revelación y aquí, si debo expresar todos mis pensamientos, me gustaría que salieran de esta Asamblea, y si fuera necesario haré la propuesta formal, una gran y solemne investigación sobre la verdadera situación de las clases trabajadoras y sufridas en Francia. Me gustaría que todos los hechos salieran a la luz. ¿Cómo podemos curar la enfermedad si no examinamos las heridas?

“Aquí están estos hechos.

“Hay en París, en esos suburbios de París que tan fácilmente levantan los vientos del disturbio, hay calles, casas, pozos, tugurios, donde familias, familias enteras, viven a la fuerza - hombres, mujeres, niñas, niños--, que tienen mantas como camas, y jirones como ropa; solo montones asquerosos de trapos fermentando suciedad.

“Viven reunidos en la esquina fangosa de los límites, una especie de estiércol de las ciudades, donde las criaturas se entierran para escapar del frío invierno.

“Eso es un hecho.

--¿Queréis más? Hoy en día, un hombre, Dios mío, un desafortunado hombre de letras (porque la pobreza no perdona a las profesiones liberales más que las manuales), un hombre desafortunado ha muerto de hambre, muerto de hambre al pie de la letra, y se determinó, tras su muerte, que no había comido en seis días.

“¿Queréis algo aún más doloroso?

“El mes pasado, durante el resurgimiento del cólera, una madre y sus cuatro hijos fueron encontrados buscando su comida entre los sucios y pestilentes escombros de las fosas comunes de Montfaucon.

“Bueno, caballeros, digo que estas son cosas que no deberían ser; digo que la sociedad debe gastar toda su fuerza, toda su solicitud, toda su inteligencia, toda su voluntad, para que tales cosas no ocurran.

“Digo que tales hechos, en un país civilizado, implican la conciencia de la sociedad en su conjunto; como yo que hablo y me siento cómplice, aunque manifieste solidaridad, ante tales hechos que no son sólo agravios contra el hombre, ¡sino crímenes contra Dios!”

Como vemos el espíritu de la Francia inmortal, como le han llamado todos los francófilos, no se refiere sólo a sus progresos científicos sino a su constante lucha por la civilización inacabada.

Los hechos recientes demuestran una cosa: el llamado pacto social (la ley, la Constitución, las Instituciones) está roto y el Estado resulta incapaz de tutelarlo, protegerlo y hacerlo valer.

“Allons enfants…”

CHEMA Y EL AGUA

El grave problema del agua potable en Guadalajara, advertido oportunamente como una cuestión de severa gravedad en la zona conurbada y la capital, por el regidor y coordinador de Morena en el ayuntamiento de Guadalajara, José María Martínez, el popular “Chema”.

Martínez lleva varios años de ventaja sobre los demás aspirantes y políticos locales en la atención del tema y por eso ha decidido registrarse (El informador) como aspirante a la Coordinación Municipal en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, dentro del proceso interno del partido rumbo a las elecciones de 2027.

Mediante un video protagonizado con habitantes de barrios y colonias, hizo pública su aspiración con el mensaje: “Voy por Guadalajara” y “Sin agua limpia no hay pago”, como forma de resistencia ciudadana, lo que le permite un perfil disruptivo y novedoso.

Obviamente, su persistencia en recorrer las 300 colonias de la ciudad y el conocimiento directo de las deficiencias hídricas, entre otros asuntos de importancia, abre una oportunidad en un momento de alta atención pública a los políticos.

El mensaje oportuno en el momento adecuado.

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