
En el tenis profesional, los partidos no siempre se ganan por fuerza. Muchas veces se definen en una fracción de segundo: ese instante en el que el cuerpo reacciona antes de que la mente lo piense. Ahí viven los reflejos y los tenistas de élite los entrenan todos los días.
Cuando vemos a deportistas como Novak Djokovic, Iga Świątek o Carlos Alcaraz responder pelotas imposibles, parece magia. Pero en realidad no lo es. Detrás hay ciencia y rutinas diseñadas por preparadores físicos y entrenadores especializados.
Por qué los reflejos importan tanto en el tenis
El tenis exige tres respuestas simultáneas, las cuales son, ver la pelota, decidir qué hacer y ejecutar el golpe. Todo eso en menos de un segundo. Y esa proeza implica una preparación previa para una reacción en ultra rápida y poder responder los servicios.
Por eso, los equipos de alto rendimiento entrenan el cerebro tanto como los músculos. A continuación, los ejercicios más comunes y efectivos para mejorar tu habilidad de respuesta.
Trabajo con pelotas de reacción
Las pelotas irregulares (con picos o superficies asimétricas) botan de manera impredecible.
El ejercicio es simple: El entrenador deja caer la pelota, luego el jugador intenta atraparla antes del segundo bote. Esto obliga al cerebro a leer el cambio de dirección, a ajustar el cuerpo y a decidir rápidamente.
Es uno de los métodos favoritos en academias profesionales porque conecta ojo, cerebro, mano en tiempo real.
Carreras cortas con cambios de dirección
En el tenis, moverse rápido en línea recta no basta: hay frenadas, giros y desplazamientos laterales. Por eso, los jugadores practican sprints de 5 a 10 metros, cambios de dirección en cono, frenadas y salidas explosivas.
El objetivo no es solo correr, sino reaccionar a una orden: “izquierda”, “derecha” y “adelante”. Así entrenan reflejos y control corporal al mismo tiempo.
Entrenamiento con luces o estímulos visuales
Cada vez más equipos utilizan luces LED o pantallas con señales aleatorias.
Cuando una luz se enciende, el jugador debe tocarla, y desplazarse, ejecutar un gesto técnico. Este tipo de entrenamiento estimula la velocidad de decisión, la memoria visual, la coordinación ojo-mano y, sobre todo, simula el caos del juego real.
Drills de pared… pero inteligentes
El clásico “golpear contra la pared” sigue vigente, pero con variantes:
Es decir, alternar derecha; revés, golpear a una mano y luego a dos y variar alturas y profundidad. A veces, el entrenador dice un número o color, y el jugador responde con un tipo de golpe específico.
Es decir: no solo pegar por pegar, sino decidir bajo presión.
Ejercicios con balón medicinal
Aunque parezca que esto no tiene que ver con reflejos, sí lo tiene. Los tenistas lanzan y reciben el balón:
- de espaldas
- de costado
- con giros
- con rebotes cortos
Esto mejora la estabilidad del core, control del equilibrio, capacidad de reaccionar al contacto. Reflejos no son solo manos rápidas: también es un cuerpo listo para responder.
Juegos de reacción con raqueta
En algunos entrenamientos, el coach lanza pelotas sin avisar dirección. Las reglas cambian:
solo media pista
solo voleas
solo slices
solo globos
El jugador no sabe qué viene… y se adapta. Este trabajo desarrolla algo clave en el tenis profesional: anticipación. No se trata solo de reaccionar: se trata de leer el juego antes de que ocurra.
La recomendación final para todos los ejercicios anteriores es, siempre, calentar antes y hacer con cuidado. Además, los entrenadores coinciden en algo: los reflejos mejoran con práctica constante, no con sesiones extremas.