
Estar afónico no solo es incómodo, también es desesperante y entorpecedor para el día a día. La laringitis aparece sin avisar, la buena noticia es que existen trucos realmente efectivos para tratar la laringitis rápidamente; desde luego, sin reemplazar tu tratamiento médico ni las recomendaciones de un experto.
¿Qué es la laringitis y por qué tardas tanto en curarte?
La laringitis es la inflamación de las cuerdas vocales. Puede ser causada por infecciones virales, reflujo, uso excesivo de la voz e incluso respiración bucal constante. El problema no es solo la inflamación, sino que cada intento de hablar mal hecho retrasa la curación.
Trucos poco conocidos para tratar la laringitis rápido
Silencio activo
Contrario a lo que podrías pensar, ante un cuadro de laringitis, susurrar es peor que gritar. El susurro fuerza más las cuerdas vocales. El truco real es practicar reposo vocal absoluto: nada de hablar, carraspear o “probar si ya regresó la voz”. Es incómodo, pero acorta el proceso de días a horas.
Respirar por la nariz
Respirar por la boca reseca la laringe y mantiene la inflamación activa. Un tip poco conocido es usar tiras nasales incluso de día para impulsar la respiración nasal. Esto mantiene la humedad natural en las cuerdas vocales y acelera la recuperación.
Chicle sin azúcar
Mascar chicle sin azúcar estimula la producción de saliva, que actúa como lubricante natural para la laringe. No es un remedio casero popular, pero es una técnica frecuente en profesionales de la voz como los locutores. Evita sabores mentolados o muy fuertes para no irritar.
Usa almohadas elevadas
El reflujo laringofaríngeo silencioso es una causa frecuente de laringitis y muchas personas no saben que lo tienen. Dormir con la cabeza ligeramente elevada evita que los ácidos suban durante la noche y sigan inflamando las cuerdas vocales mientras duermes.
Vapor frío, no caliente
Contrario a lo que se cree, los humidificadores de vapor frío funcionan mejor que el vapor caliente. El aire frío humidificado reduce la inflamación sin irritar el tejido. Ideal usarlo mientras duermes o trabajas.
Este es uno de los trucos más recomendados por otorrinolaringólogos, pero poco difundido.
No carraspees
Carrasperar es como raspar una herida abierta. En su lugar, haz un trago seco de saliva o un bostezo lento. Este gesto relaja la laringe sin causar microlesiones.
¿Cuándo preocuparse por la laringitis?
Idealmente, desde los primeros síntomas es recomendable que acudas al médico; sin embargo, si no lo has hecho y la pérdida de la voz ya duró más de dos semanas, hay dolor intenso, fiebre o dificultad para respirar, es momento de acudir al especialista. La laringitis crónica no se quita con trucos, requiere diagnóstico médico.