
El huevo es ese comodín infalible de la cocina mexicana: barato, rendidor y presente tanto en un desayuno exprés que en una comida completa. Pero aunque parezca un ingrediente noble, si no se elige, guarda y cocina correctamente, puede convertirse en un riesgo para la salud.
Por eso, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) compartió una serie de recomendaciones prácticas para que este básico se consuma de forma segura, sin sustos ni bacterias invitadas.
Cómo elegir huevos frescos desde el principio
Aunque en tiendas y mercados los huevos suelen mantenerse a temperatura ambiente, eso no significa que cualquiera sea buena opción.
Fíjate bien antes de comprarlos
- Elige huevos con cáscara limpia e intacta, sin grietas ni restos visibles
- Evita los que tengan manchas raras o estén rotos
- Un huevo fresco, al romperlo, mantiene la clara firme; si se ve aguada y se desparrama, es señal de que ya pasó su mejor momento
El lugar correcto para guardar el huevo en casa
Una vez que el huevo llega a casa, el refrigerador se convierte en su mejor aliado, pero no cualquier espacio sirve.
El refri sí, la puerta no
- Guárdalos en la parte interna del refrigerador, donde la temperatura es más estable
- No los pongas en la puerta, ya que ahí sufren cambios constantes de temperatura
- Consérvalos en su empaque original o separados de alimentos con olores fuertes, porque el huevo los absorbe con facilidad
No laves los huevos antes de refrigerarlos: el lavado debe hacerse justo antes de cocinarlos.
¿Cómo evitar la contaminación?
El huevo puede transportar patógenos peligrosos, así que la higiene no es opcional.
Manos limpias, cocina segura
- Lávate las manos antes y después de manipular huevos
- Limpia bien utensilios, superficies y trapos de cocina
- Evita usar la cáscara para separar la yema de la clara, ya que puede transferir bacterias al interior
Señales de que un huevo ya no sirve
Antes de cocinarlo, dale una última revisión visual y olfativa.
- Si al romperlo desprende mal olor, no lo comas
- La clara debe ser transparente; si se ve turbia o extraña, es mejor tirarlo
- Jamás uses huevos que hayan superado la fecha de caducidad o consumo preferente
Cocción correcta de un huevo
La cocción completa es la única forma de eliminar bacterias peligrosas.
- Evita consumir huevos crudos o poco cocidos
- No dejes huevos ni platillos preparados con ellos a temperatura ambiente
- Refrigera cualquier preparación que no se consuma de inmediato
¿Por qué el huevo sigue siendo un gran alimento?
Además de práctico, el huevo es una fuente poderosa de energía. Sus proteínas y grasas, concentradas principalmente en la yema, ayudan al cuerpo a mantenerse activo y nutrido.
La clave, como con cualquier alimento, está en el consumo moderado, aprovechando sus beneficios sin excesos.
Elegir bien el huevo, guardarlo correctamente y cocinarlo como se debe marca la diferencia entre un alimento seguro y uno riesgoso. Con estos consejos, tu refri y tu salud quedan del lado bueno de la historia.